jueves, 15 de marzo de 2007

La resistencia mediática: el poder de los de abajo

Por Fernándo Luis Rojas

El acercamiento al papel de los medios de difusión y la actitud de los intelectuales en la sociedad contemporánea han marcado varios de los más importantes espacios de debate actuales, principalmente de la mano de las fuerzas de izquierda. El creciente desarrollo científico-técnico, que se revierte en el perfeccionamiento de los canales de comunicación hasta el punto de Internet, considerada por algunos como la "Tercera Revolución Industrial" después de las desatadas por la invención de la máquina de vapor y la apertura de la primera central eléctrica; se ha consagrado básicamente a la práctica desmovilizadora y enajenante del capitalismo contemporáneo. El nuevo modelo de dominación global parte del control de la información.


"El terrorismo del silencio" como ha dicho Pascual Serrano en el Panel La conjura de los medios durante el Encuentro Internacional contra el Terrorismo celebrado en La Habana en junio de 2005; nos ilustra una de las aristas de la actividad "supresora de disidencias" que llevan a cabo los principales medios. El precio del acceso a estos, es la banalización del mensaje. Así como históricamente se ha divulgado la máxima cartesiana de "pienso, luego existo", una mirada al tema mediático en la actualidad podría presentarnos otra: "me censuran, luego pienso".

Otra línea importante a estudiar en el tema, la define el lúcido investigador venezolano Luis Britto García en su libro Conciencia de América Latina. Intelectuales, medios de comunicación y poder. En el texto, publicado por la editorial cubana Ciencias Sociales, se habla del "engaño de los engaños, que consiste en verdad, en la ilusión de control que da el aparato cambiador de canales". Un control efectivo no se ejerce, en la mayoría de los casos, desde la distancia; sobre todo, si el "ilusionado" no participa en el diseño y estructuración del mensaje que recibirá. En América Latina quien emite el mensaje, manda. Los emisores privilegiados en el área son las agencias noticiosas, la industria del entretenimiento, los canales de televisión y los consorcios publicitarios estadounidenses, así como las clases dominantes aliadas al capital extranjero.

Es de esa forma, que algunos importantes programas pueden darse el lujo de emitir espacios dosificados de "noti-izquierdizantes", para crear la falsa imagen de apertura y objetividad. En rigor, estos espacios están permeados por la jerarquización desequilibrada de las informaciones (se coloca en la misma secuencia informativa una noticia sobre el estado del tiempo, un bombardeo en Iraq o el hallazgo de una ballena en una costa) y además, no presentan ?esas "noti-izquierdizantes" ? ningún peso en el arsenal publicitario de los medios. Un reciente ejemplo fue la propaganda tejida alrededor de la jornada musical "Live 8", presentada como "el mayor evento musical de la historia, para presionar al G-8 en la toma de medidas contra la pobreza" y motivada en realidad ?como nos alerta un artículo de Roberto Delgado en Rebelión? por el objetivo de lavarle la cara al imperialismo.

Estas razones asisten a los disidentes, revolucionarios y/o rebeldes en la búsqueda de espacios para divulgar su actividad. Nos referiremos particularmente al caso de los llamados cibermedios o medios electrónicos, cuyas potencialidades de divulgación se han unido a las movilizativas, manifestándose estas en importantes reacciones antineoliberales suscitadas en diversas regiones del globo.

Es cierto que Internet está copada por los países desarrollados y que hace apenas unos años, en esas naciones que agrupan el 15% de la población mundial se concentraban el 88% de los usuarios de la red. Es cierto que Internet es casi privativa de los ricos y que como señala Ignacio Ramonet en Propagandas Silenciosas les permite a los medios cibernéticos asumir las funciones de vigilar, anunciar y vender ante los usuarios. Pero la izquierda no puede renunciar al mínimo espacio para divulgar la realidad de este mundo donde se intenta imponer un pensamiento único, y el tema de la resistencia debe observarse en su potencial integralidad, partiendo de estimular conexiones entre los diferentes medios; un ejemplo podría ser la Red de redes y las radios comunitarias. Además, el orden mundial contemporáneo, con su consustancial carga de pobreza, guerra y afectaciones a la ecología, supera en sus daños al Tercer Mundo y amenaza la permanencia del hombre como especie. El discurso de la resistencia pasa incluso por un estímulo a la conservación.

La red de redes se ha convertido en el vehículo ideal para canalizar las propuestas de los grupos y asociaciones que se oponen al modelo neoliberal y constituye la principal vía movilizativa del llamado Movimiento de Resistencia Global o Antiglobalización, que logró figurar en los grandes medios a partir de la presencia de sus simpatizantes en las protestas de Seattle (noviembre de 1999), Washington (abril de 2000), Génova (julio de 2001), Cancún (2003) y la realización del Foro Social Mundial de Porto Alegre.

A través de la red se ha logrado movilizar en tiempo récord un volumen de personas sin precedentes, que alcanzaron los 50 000 en Seattle y los 150 000 en Génova, dando al traste con las reuniones preparadas por la Organización Mundial del Comercio y el Grupo de los Ocho (G-8). Apuntar que esta labor movilizativa "altermundialista" no se ha detenido, como reflejan las protestas campesinas de fines de julio en Ginebra, al celebrarse la reunión del Consejo General de la OMC, convocatoria que enfrentó las negociaciones clandestinas, los acuerdos secretos y el consenso impositivo de los países enriquecidos.

De igual forma, se llama desde ahora a importantes concentraciones en Hong Kong a finales de año, donde tendrá lugar la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio. De hecho, ya se están condicionando a través de algunos medios de difusión posibles reacciones policiales y creándose expectativas sobre "acciones violentas de los manifestantes". El temor del establishment se revierte en el condicionamiento mediático para que las fuerzas policiales puedan actuar violentamente con libertad.

Existen numerosas páginas en las que, además de artículos afines, pueden verse las actividades que las plataformas regionales organizan. En el ámbito internacional Independent Media Center (www.indymedia.org/es/index.shtml), es una de las web que más información ofrece a los simpatizantes acerca de las campañas en curso. El primer Indymedia se originó a partir de distintas organizaciones, centros de medios y activistas, con el propósito de proporcionar otra mirada a las protestas alrededor de los acontecimientos de la OMC en Seattle durante 1999. El centro actuó como punto de encuentro donde los periodistas podían encontrar información, reportajes, fotografías, audio o video, todo ello a través de la web. La idea de Seattle comenzó a reproducirse con rapidez y hoy alcanza una gran cantidad de centros de medios independientes. Otra de las páginas más utilizadas en la Antiglobalización es la de Contrainformación en la red (www.nodo50.org/). La web se autodefine como un "territorio virtual para los movimientos sociales y la acción política en INTERNET" y ha tributado a otra batalla necesaria: la recuperación física del espacio público.

Un sitio de referencia en la información alternativa es Rebelión (www.rebelión.org). Más allá de publicar noticias que no son consideradas importantes por los medios de información tradicionales, pretende dar a estas un tratamiento diferente, mostrando las razones e intereses ocultos de los poderes económicos y políticos del mundo capitalista, en su estrategia de dominación global. De la mano de uno de los realizadores de este sitio, nos llega algo de su historia, sus experiencias y retos, a lo largo de casi nueve años de vida.

"Septiembre de 1996, un informático y un periodista charlan en la barra de un puesto callejero de un barrio popular de Madrid."1

Solo de una identidad con los sectores populares de nuestras sociedades puede surgir una idea como esta ?menciono identidad con toda intención y no asumo una "necesaria pertenencia" que podría ser excluyente ?. "Para los que son la voz del poder, del dinero y del neoliberalismo, no hay lugar en Rebelión, ellos ya tienen la CNN."2

"El informático le insiste al periodista que, técnicamente, es posible sin necesidad de recursos económicos y con muy poca tecnología hacer un medio de comunicación escrito disponible vía ordenador, que puede ser leído desde cualquier parte del mundo mediante Internet."3

Sin comentarios. Cedo el espacio a los especialistas en la electrónica.

"Le pregunta si cree que se puede encontrar un grupo de periodistas con capacidad de conseguir informaciones con regularidad para darle contenido."4

Periodistas, sociólogos, politólogos, investigadores sociales, teólogos, activistas, rebeldes; sostienen los sitios alternativos en la red y operan desde Australia hasta América, en la mayoría de los casos sin remuneración ?en Rebelión sin ninguna? por pura convicción, fe y militancia. Muchas veces, son los realizadores quienes costean con recursos propios los espacios.

"Un mes más tarde, octubre de 1996, el periódico Rebelión y el servidor Eurosur se estaban presentando conjuntamente en la fiesta del PCE en Madrid. Fue un acto minoritario de amigos e incondicionales (...) El público se limitó a cuatro locos que también entonces estaban poniendo en marcha portales de izquierda."5

Cumplieron los "especialistas de la electrónica" y los "periodistas". Hay locuras fecundas: casi todas.

Rebelión es una realidad. Acusada de ser vocera de "guerrilleros", amenazada con "denuncias ciudadanas", se ha convertido en referencia de miles de internautas. Medidores de audiencia la sitúan como la página de información alternativa en español más leída. En ella se encuentran los más connotados intelectuales de la izquierda, excluidos de muchos de los "democráticos" y "plurales" medios. Publica y debate los temas que la "gran prensa" teme y esquiva. Petras, Chomsky, Marta Hanecker, Dieterich, Luis Britto, Santiago Alba, Belén Gopegui, Pascual Serrano y otros, se nos hacen sospechosos habituales, cómplices ubicuos en la trinchera, el cacerolazo, la tribuna. Sin excesos de entusiasmo y con la seguridad de su perfectibilidad, el acercamiento a Rebelión, demuestra más que la sola filiación al sitio, la falta de credibilidad en los periódicos, cadenas televisivas y agencias, adornadas con el desarrollo técnico, pero inamovibles en su esencia comercial y dominante.

La Jiribilla es un sitio cubano relativamente joven. Nacido en el 2001, desde su nombre "se apela a algo que el internacional Lezama Lima nos inventó: El ángel de la Jiribilla, que para él significa la esencia de la cultura cubana, que se mueve de un registro a otro, dando el carácter del cubano"6. Jiribilla es señal de movimiento, inquietud y alegría. Eso es este espacio. No es un sitio de riposta. Es de defensa. Nació en medio de un debate internacional complejo, la agudización de la agresividad mediática contra la Isla, y la demarcación de intelectuales que decidieron domesticarse y hacer juego al intento de restar prestigio a la Revolución Cubana.

Una labor activa ha jugado el sitio en el esclarecimiento de posiciones y verdades, así como en la divulgación de la cultura cubana. Ante la Campaña desatada contra la Isla por la Unión Europea en la primavera de 2003, que arrastró a varios confesos admiradores del proyecto cubano hasta ese momento y a los más importantes medios, divulgó el trasfondo de una maniobra básicamente reaccionaria. El ensañamiento del diario español El País contra Cuba ha recibido respuesta. En esta lucha, textos previsores de importantes intelectuales la prestigian.

Es un signo de apertura, de amplitud, de espacio para el debate. Su diseño se ha ido perfeccionando desde aquel primer número. Se han incrementado los vínculos con otras páginas alternativas. Se han establecido secciones fijas y atrayentes: El Gran Zoo nos sitúa con ingenio entre la fauna anticubana y sus delirios; Noticias de Pueblo Mocho cita textualmente los horrores verbales de Bush, su camarilla y otros indefinibles; Notas al Fascismo, nos actualiza en los pasos de dominación de los círculos de poder norteamericanos. Con una colección de libros y música cubana de privilegio, atrajo a muchos andantes de la Red. Sobrevino entonces la necesidad de un referente impreso. Así, un año después nació La Jiribilla de papel.

Muchos son sus retos. Me limito a apuntar el primero de todos, ganar cómplices en esa búsqueda del ángel inquieto, que también es voz de la libertad.

Apenas tres medios, unas victorias y un centenar de urgencias. El comunicador militante se sienta al ordenador y se duele de las 1 200 millones de personas que viven en condiciones de extrema pobreza, los 1 000 millones de adultos analfabetos, los 2 000 millones de habitantes sin acceso a la electricidad en el mundo. Piensa en el sin sentido e inexistencia de Internet, la Televisión, los libros, para ellos. Escribe un artículo sobre estos excluidos, sobre él mismo: desterrado de la gran prensa, excluido de las editoriales jugosas. La movilización es difícil, la subversión más. El camino está en no ceder espacios, antes arrebatarlos. (Fuente: El Caimán Barbudo)

NOTAS

1 Serrano, Pascual: "La honda de David". En www.rebelion.org, 18 de diciembre de 2003.

2 Ibídem.

3 Ibídem.

4 Ibídem.

5 Ibídem.

6 Zamora Céspedes, Vladimir: "La Jiribilla es anuncio de lo invisible". En www.lajiribilla.cu, mayo de 2002. No. 52.

Tomado de Rebelión



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