martes, 26 de febrero de 2008

Silvio Rodríguez: "El socialismo cubano no debe dejar de soñar"

Publicado en Rebelion

El cantante cubano habla en una entrevista en sobre la sucesión de Fidel y asegura que no soportaría "que se pretenda humillar nuestra historia y someter nuestra soberanía"




¿Cómo se imagina la evolución de su país después de la renuncia de Castro?


Antes y también después de la renuncia de Fidel, mi deseo es que el socialismo cubano, sin dejar de pensar en el mañana, esté también a la altura de las necesidades de hoy. Que no deje de soñar y desear un ser humano y una sociedad mejores, pero desde la perspectiva que da la actualidad, no desde la que prefiguraron los pioneros del socialismo. Una vez lo dije en la Asamblea, cuando fui Diputado: que nuestro socialismo debía ser siempre perfectible.


¿Qué papel jugará el PCC? ¿Puede entorpecer la apertura, si la hubiera?


Desde mi visión de hombre sin partido, aunque con criterio, el PCC tiene el deber de recoger todas las opiniones del país, no sólo las de los que están a su favor. El PCC, por ser partido único, está obligado a ser plural y polémico en sí mismo, porque las contradicciones, la crítica y la autocrítica son fuentes muy importantes para el avance de cualquier sociedad.


¿Y la emigración y exilio?


Ambas palabras parecen sustantivas. Uno dice emigración y piensa en economía, y dice exilio e inmediatamente piensa en política. Creo que ambas pueden jugar su papel en el devenir cubano, cada una en su medida. La emigración porque ha sido una víctima de la realidad. El exilio porque es una respuesta a la misma. Lo único que no soporta ni creo que llegue a soportar la mayoría de los cubanos es que se pretenda humillar nuestra historia y someter nuestra soberanía, y con ello traicionar los ideales de José Martí.


¿Cuál es el principal riesgo que corre Cuba en este nuevo período?


Una interpretación errónea de los signos sociales, cegarnos ante la necesidad de un crecimiento, aunque no creo que eso sea lo que vaya a pasar. Eventualmente también pudiera aparecer algún "genio" de la Casa Blanca que de pronto decida "ayudarnos" con marines. Ese tipo de barbaridad está siempre latente, por desgracia.


¿Cree que la ingerencia extranjera podría llevar a Cuba hacia la Guerra Civil?


Una injerencia extranjera fundiría la nación cubana a la sagrada función de defenderse.


¿Qué papel puede jugar España en este proceso?


Creo que el que juega últimamente no está mal. Un diálogo fraterno siempre ayuda.


¿Qué modelo de país, qué sistema desearía para el progreso de Cuba?


Somos parte del llamado Tercer Mundo, donde el modelo neoliberal está en crisis, por ser camino de explotación y sometimiento. Así que por historia, por posibilidades, por nivel de desarrollo y hasta por geografía creo que el sistema que nos corresponde es el mismo que tenemos, o sea el socialismo. Tampoco dudo que el socialismo algún día pueda dar lugar a un sistema superior, pero eso estaría por ver.


¿Se puede ser aún revolucionario?


Desde Cuba, desde América Latina, sin dudas. Ojalá también se pueda, o al menos se comprenda, desde Europa.


sábado, 9 de febrero de 2008

El hombre nuevo somos nosotros

Por Tamara Roselló Reina

José Martí es el más universal de los cubanos. Su pensamiento y su ética convocaron a más de cuatrocientos intelectuales de 37 países a debatir sobre los problemas de hoy, durante la II Conferencia Internacional Por el equilibrio del Mundo, que sesionó en La Habana, en ocasión del aniversario 155 de su natalicio.



Al encuentro no solo acudieron investigadores y estudiosos de la vida y obra martiana, sino también un grupo de jóvenes que buscan trazar alianzas para enfrentar juntos los desafíos del siglo XXI, a la luz de la propuesta martiana para la patria americana y para toda la humanidad.

La estudiante universitaria mexicana Minerva Ramos García y su hermano Alejandro, vinieron como delegados para expresar sus ideas y dar cuenta de su lucha por los derechos de los discapacitados. Ellos no pueden comunicarse a través de la palabra hablada, barrera que superan gracias a la ayuda de su intérprete Marco Antonio Milanés.

«Quiero demostrarle a los participantes en este evento -dice Minerva- que los discapacitados también podemos luchar por el equilibrio del mundo. Y las personas sin discapacidad deben tomarnos en cuenta y darnos más participación en espacios como estos, que son pensados y diseñados sin tener en cuenta las limitaciones visuales, motoras o auditivas de seres humanos como yo».

El llamado fue a construir un movimiento juvenil internacional que trabaje en todo cuanto esté a su alcance.

Las preocupaciones de Minerva encontraron réplicas en las sesiones de debate, programadas para el Palacio de las Convenciones entre el 28 y el 30 de enero pasado. Las desigualdades entre los seres humanos, el impacto de modelos de desarrollo insostenibles sobre el medio ambiente, el rol de los medios de comunicación en la globalización de patrones consumistas, que impone el capitalismo neoliberal, fueron algunos de los temas que provocaron la reflexión en las tres jornadas del evento.

Ante ese panorama resaltan las alternativas de la otra cultura, la de la resistencia que se articula sobre todo desde el sur. Dar cuenta de ellas, socializar las inquietudes de jóvenes de diferentes geografías, muchos de ellos estudiantes universitarios en Cuba, fue uno de los propósitos del Foro Juvenil «El hombre nuevo para el mundo nuevo».

Cuatro paneles bastaron para sofocar al tiempo y avivar los deseos de intercambiar, de compartir vivencias y hacer propuestas para la acción. Un acto de reverencia al legado martiano, para que no descanse en la paz del olvido, sino en la efervescencia de la época y de su gente más joven.

Sería conveniente para próximas ediciones de este Foro hacer extensiva la convocatoria a través de la red de redes, para que accedan con sus opiniones jóvenes de otras latitudes, interesados en los ejes de discusión. Las reflexiones que generó este espacio sugieren la posibilidad de reordenar las sesiones en dos días para que el debate sea mucho más provechoso.


Las reflexiones de Fidel acompañaron a los delegados, quienes le enviaron un saludo y el deseo de su recuperación.

El programa de la II Conferencia Internacional Por el equilibrio del mundo incluyó además la presentación de novedades editoriales sobre el pensamiento martiano, y una muestra de teatro play back, una manera de hacer arte al servicio de la comunicación humana, porque en ella el público aporta sus historias personales, que son representadas por los actores a través de la improvisación.

Como propuesta final se acordó declarar el 31 de enero, Día de la integración latinoamericana y caribeña. Este es otro intento por acercar a los pueblos de la región como soñara Martí.

En lo adelante, culminando el primer mes de cada año, habrá un nuevo motivo para repensar la realidad, para festejar desde las culturas originarias y volver a las ideas preclaras del Apóstol en su ensayo Nuestra América, publicado justo el 31 de enero de 1891.