viernes, 28 de marzo de 2008

El VII Congreso de la UNEAC: De palabras a los intelectuales a Caliban digital

Por Maribel Acosta

El próximo 1 de abril dará inicio en el Palacio de Convenciones, en La Habana, el VII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, luego de su última edición en noviembre de 1998. Una década después de aquel acontecimiento en los finales del atormentado siglo XX, a casi 50 años del triunfo de la Revolución Cubana, el escenario nacional e internacional para las discusiones de la intelectualidad de la isla es bien distinto. No hay dudas. Sin embargo, un común denominador parece traspasar las hendijas del tiempo: Caliban continúa voceando sus derechos de soberanía e identidad.



Aquel personaje mítico de Shakespeare, que por obra y gracia del talento y la honradez intelectual del cubano Roberto Fernández Retamar asomó a la palestra de las polémicas en los 70 y, se convirtió en símbolo de la rebeldía anticolonial de nuestros pensadores y pueblos del Sur, tiene mucho que hacer todavía.


Caliban, con la lengua y los conceptos que el conquistador Próspero le legó en su colonización sangrienta, lo enfrenta, lo desmiente, lo desafía. Ahí está su reto.


En esta isla de Caliban se deben contar los caminos.


Corría el año 1961: Ruptura de las relaciones de Estados Unidos con Cuba. Alfabetización. Victoria de Playa Girón. Declaración del carácter socialista de la Revolución. Días 16, 23 y 30 de junio, en la Biblioteca Nacional, junto a Fidel, la intelectualidad discute temas de la libertad para la creación artística. Palabras a los intelectuales fue el resultado de aquella reunión que en el discurso de Fidel remarcó la libertad creadora y trajo consigo la definición que pasó a ser guía en la práctica cultural cubana: "Esto significa que dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada. Contra la Revolución nada, porque la Revolución tiene también sus derechos y el primer derecho de la Revolución es el derecho a existir y frente al derecho de la Revolución de ser y de existir, nadie. Por cuanto la Revolución comprende los intereses del pueblo, por cuanto la Revolución significa los intereses de la nación entera, nadie puede alegar con razón un derecho contra ella."


Ese encuentro sentó las bases para la fundación de la UNEAC en su Primer Congreso, que se efectuó en el Hotel Habana Libre, en la capital cubana, en agosto de 1961.


La década del 60 trajo epopeya, explosión creativa sin precedentes y, turbulencia. Nació la magnífica visualidad de la Revolución desde el cine, la plástica, la obra literaria y artística. Nacieron Prósperos dentro de la Revolución misma y, errores y desaciertos. La década del 70 le siguió con su carga de contradicciones y de enrumbamientos cuando se crea el Ministerio de Cultura en 1976. Al decir del escritor cubano Ambrosio Fornet -en reciente confrontación sobre la época- el nombramiento de Armando Hart como ministro de Cultura marcó un hito por su irrebatible brillantez de intelectual revolucionario y su inmensa decencia personal.


Los caminos han seguido en el eterno enfrentamiento entre Caliban y Próspero (los de adentro y los de afuera; los de dentro de uno mismo, con tanto camino difícil andado).


Repasamos los 80, en que el proceso de rectificación de errores en la sociedad cubana y la caída de los paradigmas del llamado "socialismo real", generó un arte de cuestionamiento social, de irrupción en la política, de problematización de la existencia misma. Abruptamente paró. Sobrevino para Cuba la crisis económica posterior a la desintegración de la URSS en 1991. Comenzó lo que se dio en llamar la diáspora de los artistas cubanos por el mundo. Se pospuso el debate acerca del recuento de los caminos. Caliban y Próspero volvían a batirse como en duelo antaño.

En 1993, en medio de la aguda crisis económica cubana, del derrumbe de los modelos socialistas y del apogeo neoliberal que en lo que económico e ideológico se abrió paso en el mundo; en medio del proclamado fin de la historia y del comienzo del unipolarismo norteamericano; la Unión de Escritores y Artistas de Cuba celebró su V Congreso. Salvar la cultura, como salvación de la nación misma fue el llamado de Fidel. Resultaron de los debates, el mayor respaldo a las instituciones culturales y el aumento de las inversiones en este terreno. En esos tiempos, Abel Prieto, primero Presidente de la UNEAC y hoy Ministro de Cultura, ha tenido y tiene un lugar principal. Ya en los finales del siglo XX, en 1998, la UNEAC celebró su VI Congreso. De nuevo junto a Fidel se analizaron fenómenos de la sociedad cubana -que impactada, emergía de los augurios apocalípticos con que el mundo la miraba unos años antes- y la intelectualidad examinaba "la marginalidad, la discriminación racial, el gerencismo, la asimilación acrílica de los patrones del mercado, el desconocimiento de nuestras jerarquías, la degradación y miamización en la arquitectura y en la ciudad y la banalidad en los medios".


La Cuba de entonces se reinsertaba en su entorno natural, América Latina. Soplaban otros aires de rebeldía en el continente, pero la empecinada isla había pagado caro, en dos generaciones al menos, su utopía de humanismo. Caliban tenía -y tiene- que reconstruir arduamente el arsenal de valores y de sueños que en la sobrevivencia heroica se han malherido.


En los últimos diez años, la Revolución Cubana abrió -poco a poco- un proceso de reencuentro consigo misma. El siglo XXI visualiza una sociedad compleja, mediada por las cinco décadas de lucha incesante de Caliban y por los ventarrones difíciles internos y externos. Próspero creó las autopistas de la Información para sacar ventaja. Caliban requiere apropiárselas para seguir haciéndole frente en la cruzada infinita.

Vino la difícil pregunta ¿Sobrevivirá la Revolución? Vinieron nuevos incidentes que requirieron apurar el paso en la automirada: Las polémicas electrónicas acerca de la política cultural de la Revolución en distintas etapas, y en particular en el denominado quinquenio gris (primera parte de los 70 del siglo XX) que durante el 2007, dieron lugar en la Casa de las Américas a la conferencia Quinquenio gris: Revisitando el término, encuentro de unos 300 escritores y artistas en un ciclo organizado por la revista Criterios y que tuviera seguimiento en temáticas y citas.


Este encuentro, que desgajó también en la necesidad de enfilar la polémica y la mirada del pasado para proyectar futuro, que retomó la diversidad y discusión democrática como credo del socialismo verdadero, tuvo una amplificación mayor en las discusiones que propiciara el Partido Comunista de Cuba en los demás sectores de la sociedad nacional acerca de los problemas más acuciantes y las miradas más disímiles, entre ellos la propia cultura y los medios de comunicación. Este es el nuevo escenario de Caliban para batallar.

En la Convocatoria al VII Congreso de la UNEAC, lanzada durante el propio 2007, se anunciaba que los debates serán encaminados a "la reflexión sobre problemas, contradicciones y conflictos presentes en el mundo de hoy y en el pulso de nuestra vida espiritual".

Expresaba la convocatoria además, que "el movimiento intelectual y artístico en su conjunto y los diversos factores políticos y sociales que se relacionan con la satisfacción de las necesidades espirituales de nuestra población, tendrán que dar continuidad a muchos de los asuntos que se han ido abordando en los diez años que median de uno a otro Congreso, y a la vez, deberán focalizar los nuevos y acuciantes problemas que se revelan. Los jóvenes creadores involucrados en el proceso del Congreso, junto a destacadas personalidades de otras generaciones que integran la vanguardia intelectual, están en condiciones de aportar responsablemente el espíritu de renovación que se requiere en estos tiempos y, a la par, trazar las pautas de continuidad con la labor precedente."

¿Dónde está Caliban por estos días?

Caliban deberá estar en todas partes como nunca antes. Necesitará la sabiduría de la Ñusta Hurcawara del lago Titicaca y la fuerza del mambí redentor. Caliban peleará por primera vez sin Fidel presente, de imponente verdeolivo y verbo. Deberá probar que aprendió y lo mejoró. Deberá creer en sí mismo y en su obra. Deberá contar con los sonidos y los cantos todos para que ¡viva! la Revolución con la misma vehemencia con que dio su primer grito de ¡Viva Cuba libre!


Termino agradeciendo a Roberto Fernández Retamar -que es también Caliban- por prestarme, para despertar mis "entendederas", su concepto-metáfora. Me convertí gracias a él y a los tantos de su generación. en una amante de la calibanología


martes, 26 de febrero de 2008

Silvio Rodríguez: "El socialismo cubano no debe dejar de soñar"

Publicado en Rebelion

El cantante cubano habla en una entrevista en sobre la sucesión de Fidel y asegura que no soportaría "que se pretenda humillar nuestra historia y someter nuestra soberanía"




¿Cómo se imagina la evolución de su país después de la renuncia de Castro?


Antes y también después de la renuncia de Fidel, mi deseo es que el socialismo cubano, sin dejar de pensar en el mañana, esté también a la altura de las necesidades de hoy. Que no deje de soñar y desear un ser humano y una sociedad mejores, pero desde la perspectiva que da la actualidad, no desde la que prefiguraron los pioneros del socialismo. Una vez lo dije en la Asamblea, cuando fui Diputado: que nuestro socialismo debía ser siempre perfectible.


¿Qué papel jugará el PCC? ¿Puede entorpecer la apertura, si la hubiera?


Desde mi visión de hombre sin partido, aunque con criterio, el PCC tiene el deber de recoger todas las opiniones del país, no sólo las de los que están a su favor. El PCC, por ser partido único, está obligado a ser plural y polémico en sí mismo, porque las contradicciones, la crítica y la autocrítica son fuentes muy importantes para el avance de cualquier sociedad.


¿Y la emigración y exilio?


Ambas palabras parecen sustantivas. Uno dice emigración y piensa en economía, y dice exilio e inmediatamente piensa en política. Creo que ambas pueden jugar su papel en el devenir cubano, cada una en su medida. La emigración porque ha sido una víctima de la realidad. El exilio porque es una respuesta a la misma. Lo único que no soporta ni creo que llegue a soportar la mayoría de los cubanos es que se pretenda humillar nuestra historia y someter nuestra soberanía, y con ello traicionar los ideales de José Martí.


¿Cuál es el principal riesgo que corre Cuba en este nuevo período?


Una interpretación errónea de los signos sociales, cegarnos ante la necesidad de un crecimiento, aunque no creo que eso sea lo que vaya a pasar. Eventualmente también pudiera aparecer algún "genio" de la Casa Blanca que de pronto decida "ayudarnos" con marines. Ese tipo de barbaridad está siempre latente, por desgracia.


¿Cree que la ingerencia extranjera podría llevar a Cuba hacia la Guerra Civil?


Una injerencia extranjera fundiría la nación cubana a la sagrada función de defenderse.


¿Qué papel puede jugar España en este proceso?


Creo que el que juega últimamente no está mal. Un diálogo fraterno siempre ayuda.


¿Qué modelo de país, qué sistema desearía para el progreso de Cuba?


Somos parte del llamado Tercer Mundo, donde el modelo neoliberal está en crisis, por ser camino de explotación y sometimiento. Así que por historia, por posibilidades, por nivel de desarrollo y hasta por geografía creo que el sistema que nos corresponde es el mismo que tenemos, o sea el socialismo. Tampoco dudo que el socialismo algún día pueda dar lugar a un sistema superior, pero eso estaría por ver.


¿Se puede ser aún revolucionario?


Desde Cuba, desde América Latina, sin dudas. Ojalá también se pueda, o al menos se comprenda, desde Europa.


sábado, 9 de febrero de 2008

El hombre nuevo somos nosotros

Por Tamara Roselló Reina

José Martí es el más universal de los cubanos. Su pensamiento y su ética convocaron a más de cuatrocientos intelectuales de 37 países a debatir sobre los problemas de hoy, durante la II Conferencia Internacional Por el equilibrio del Mundo, que sesionó en La Habana, en ocasión del aniversario 155 de su natalicio.



Al encuentro no solo acudieron investigadores y estudiosos de la vida y obra martiana, sino también un grupo de jóvenes que buscan trazar alianzas para enfrentar juntos los desafíos del siglo XXI, a la luz de la propuesta martiana para la patria americana y para toda la humanidad.

La estudiante universitaria mexicana Minerva Ramos García y su hermano Alejandro, vinieron como delegados para expresar sus ideas y dar cuenta de su lucha por los derechos de los discapacitados. Ellos no pueden comunicarse a través de la palabra hablada, barrera que superan gracias a la ayuda de su intérprete Marco Antonio Milanés.

«Quiero demostrarle a los participantes en este evento -dice Minerva- que los discapacitados también podemos luchar por el equilibrio del mundo. Y las personas sin discapacidad deben tomarnos en cuenta y darnos más participación en espacios como estos, que son pensados y diseñados sin tener en cuenta las limitaciones visuales, motoras o auditivas de seres humanos como yo».

El llamado fue a construir un movimiento juvenil internacional que trabaje en todo cuanto esté a su alcance.

Las preocupaciones de Minerva encontraron réplicas en las sesiones de debate, programadas para el Palacio de las Convenciones entre el 28 y el 30 de enero pasado. Las desigualdades entre los seres humanos, el impacto de modelos de desarrollo insostenibles sobre el medio ambiente, el rol de los medios de comunicación en la globalización de patrones consumistas, que impone el capitalismo neoliberal, fueron algunos de los temas que provocaron la reflexión en las tres jornadas del evento.

Ante ese panorama resaltan las alternativas de la otra cultura, la de la resistencia que se articula sobre todo desde el sur. Dar cuenta de ellas, socializar las inquietudes de jóvenes de diferentes geografías, muchos de ellos estudiantes universitarios en Cuba, fue uno de los propósitos del Foro Juvenil «El hombre nuevo para el mundo nuevo».

Cuatro paneles bastaron para sofocar al tiempo y avivar los deseos de intercambiar, de compartir vivencias y hacer propuestas para la acción. Un acto de reverencia al legado martiano, para que no descanse en la paz del olvido, sino en la efervescencia de la época y de su gente más joven.

Sería conveniente para próximas ediciones de este Foro hacer extensiva la convocatoria a través de la red de redes, para que accedan con sus opiniones jóvenes de otras latitudes, interesados en los ejes de discusión. Las reflexiones que generó este espacio sugieren la posibilidad de reordenar las sesiones en dos días para que el debate sea mucho más provechoso.


Las reflexiones de Fidel acompañaron a los delegados, quienes le enviaron un saludo y el deseo de su recuperación.

El programa de la II Conferencia Internacional Por el equilibrio del mundo incluyó además la presentación de novedades editoriales sobre el pensamiento martiano, y una muestra de teatro play back, una manera de hacer arte al servicio de la comunicación humana, porque en ella el público aporta sus historias personales, que son representadas por los actores a través de la improvisación.

Como propuesta final se acordó declarar el 31 de enero, Día de la integración latinoamericana y caribeña. Este es otro intento por acercar a los pueblos de la región como soñara Martí.

En lo adelante, culminando el primer mes de cada año, habrá un nuevo motivo para repensar la realidad, para festejar desde las culturas originarias y volver a las ideas preclaras del Apóstol en su ensayo Nuestra América, publicado justo el 31 de enero de 1891.



martes, 15 de enero de 2008

Si se ama a Cuba, la mitad del camino ya está salvada.

Entrevista a Miguel Barnet



Programa radial La Noche se Mueve
Por Edmundo García
EG. Edmundo García.
MB. Miguel Barnet.

EG. Amigos, muy buenas noches, estamos en Montreal, Canadá, en el evento de LASA, (Latin American Studies Association) y participa con nosotros el poeta, escritor y antropólogo cubano Miguel Barnet, con quien vamos a compartir esta noche este programa para el público del sur de la Florida. Miguel, buenas noches y muchas gracias por darnos esta entrevista.
MB. No, no, encantado Edmundo, y gracias a ti.
EG. Primero tus impresiones sobre este evento de LASA que se está celebrando en Montreal y si quieres te puedes referir, incluso, al hecho de que hace dos eventos anteriores no pudo asistir la delegación cubana a los Estados Unidos, ¿cuáles son tus opiniones?
MB. Bueno yo he ido a muchos eventos de LASA, fui la primera vez en el 77 donde compartí con gente muy importante y muy querida de Cuba, con Lourdes Casals, el historiador Manuel Moreno Fraginal y otras personas. Fue mi primer viaje a los Estados Unidos después de la revolución, así que es a LASA a quien le agradezco haber podido regresar a los Estados Unidos. Después viví allá un tiempo, cuando estuve en la Guggenheim*, pero desde hace como 4 años no me dan la visa, no se, parece que soy un impedimento para algo, me imagino que no para la estabilidad del país, porque a mí no me gusta matar ni a una hormiga.
EG. Si, usted nunca ha amenazado ninguna seguridad nacional, ¿no?
MB. Para nada, a ninguna seguridad he amenazado, ni a nadie. He amenazado a alguna gente pero por cuestiones personales (Risas).
EG. Bueno, ¿qué te parece la decisión de los organizadores de LASA de sacar el evento de los Estados Unidos precisamente como respuesta a que a las delegaciones académicas cubanas no se les estaba otorgando la visa?
MB. Me parece una decisión muy oportuna y muy justa, creo que han venido muchas personas de los Estados Unidos, amigos y otros no amigos, personas entrañables y personas que no conozco, pero todos han tenido conmigo una actitud muy amable, respetuosa, igual que yo hacia ellos. A mi me gusta mucho que vengan cubanos de cualquier latitud, de donde quiera que vivan porque los cubanos tenemos que estar siempre unidos, ¿verdad? y no divididos, no escindidos. El hecho de que el evento se haya celebrado aquí, en esta ciudad hermosa, histórica y antigua, es magnífico porque me ha dado también la oportunidad de conocer esta cuidad que no conocía.
EG. ¿Como valoras tú que ha sido la relación entre los académicos cubanos y los académicos americanos históricamente?
MB. Históricamente, yendo muy atrás, había un puente, una gran comunicación y pienso desde Raúl Roa, Herminio Portell Vilá y otros académicos la propia doctora Rosario Rexach, todos había una gran comunicación que se quebró con esta especie de muro fantasmagórico que se ha levantado entre Cuba y los Estados Unidos desde que está este presidente en el poder.
EG. Miguel, ayer recibiste una noticia, incluso la delegación cubana estaba muy alegre porque se anunciaba la noticia de un premio que habías ganado en Chile, un premio que además los ganadores anteriores habían sido también de reconocido prestigio literario. Háblame de qué premio es este y de cómo fue que te llegó este premio.
MB. Fíjate si Montreal ha sido para mi una buena pisada que no hice mas de bajarme del avión y me llamaron de Chile, yo pensé que era una llamada de Cuba porque a mi me llaman solo de Cuba. Pensé que algún perrito mío había tenido algún problema o alguna cuestión familiar
EG. ¿Usted sigue al frente de la asociación de perros chihuahua de Cuba?
MB. Bueno yo soy presidente de honor de la Sociedad de perros chihuahua de Cuba.
EG. ¿Esto no es una boutade o una frivolidad suya presidir una organización de perros chihuahua siendo usted otras tanta cosas?
MB. Eso no es una boutade, ni una frivolidad.
EG. ¿Entonces es para llamar la atención?
MB. No, ni es para llamar la atención. Los que llaman la atención son mis perros que están muy lindos y son de mucha categoría porque son de un fenotipo que tiene pedigrí ¿qué tiene de malo eso?
EG. No, yo solo pregunto, yo no voy a pasar juicios. Háblame del premio, Miguel.
MB. Es el premio José Donoso**. José Donoso, como tú sabes, ya falleció hace años y entonces en Chile, en la ciudad de Talca, en la Universidad de Talca, se instituyó este premio a la obra de la vida de un autor, lo ha ganado Ricardo Piglia, Beatriz Sarlo, lo ha ganado José Emilio Pacheco, Isabel Allende, lo han ganado
EG. Tengo entendido que también Galeano.
MB. Bueno, no se, no estoy seguro, pero me parece que también está. No he visto la lista aún.
EG. ¿Este es un premio que se adquiere por concurso?
MB. No, yo tengo 67 años, yo no participo ya en concursos, eso es de mal gusto.
EG. Pero como en Cuba es común que a los escritores de 40 y tantos todavía se les dice "joven promesa"
MB. Eso si es una boutade, pero realmente yo no participo en concursos. Este es el ahora de la vida, yo me enteré y fue una sorpresa, sobre todo cuando uno no ha participado en un premio de esta envergadura, que le den a uno esta distinción resulta muy estimulante.
EG. Aunque cuando es el ahora de la vida uno tiene que pensar ya en que le están dando los homenajes del almanaque, independientemente de que haya una obra de valía.
MB. Eso es muy preocupante, eso me preocupa mucho porque yo quisiera vivir 200 años
EG. Miguel, hace 10 años que no te veía, ¿qué gravita más en ti, el poeta, el antropólogo, el novelista o el hombre público que también eres?
MB. Bueno, todo, creando un equilibrio necesario para sobrevivir a ellos porque efectivamente lo que más escribo es poesía, aunque hago mis estudios antropológicos, dirijo una revista que se llama "Catauro'' que es la revista de la Fundación Fernando Ortiz que yo he creado hace 14 años. Ahí publicamos un libro, hacemos talleres, seminarios sobre el estudio de la cultura cubana, la cultura iberoamericana o latinoamericana, pero no se qué es lo que más gravita, porque un día me levanto y escribo un poema, pero otro día quiero escribir un artículo, al otro día pues tengo que ir a la Asamblea Nacional y todo, un poco como la canción aquella "las penas que a mi me matan, son tantas que me atropellan y como de matarme tratan, se agolpan unas a otras y por eso no me matan" así que lo que hago es tratar de establecer ese balance y ese equilibro.
EG. ¿Dónde quedó aquel ferviente narrador de "Canción de Rachel", "Biografía de un Cimarrón", de "Gallego'' y de todas esas obras que aparecieron una detrás de la otra en un breve periodo de tiempo? ¿Ya se le fue el demonio de la narrativa?
MB. Lo que no se me ha ido es el demonio
EG. Es que ya Usted no escribe novelas, y Usted casi mataba por escribir una novelaMB. Si ya no escribo novelas porque tengo tantas ocupaciones y la novela es la meditación, la novela es como sentarte con un tabaco, con un puro, como le dicen en España y meditar y realmente lo que más hago, como te digo, es escribir poesía, crónicas y artículos dirigir la Fundación Fernando Ortiz y también un poco la Unión Nacional de Artistas y Escritores de Cuba, de la que soy vicepresidente primero, ahora preparando el séptimo congreso
EG. De eso quería hablarle, de la preparación del séptimo congreso
MB. me siento frustrado por no haber escrito otra novela después de "Oficio de ángel"
EG. ¿Volverá alguna otra?, después de eso han pasado muchos años
MB. Si, han pasado muchos años, no recuerdo cuántos, yo quisiera tener tiempo para escribir la novela que tengo en mente que es sobre una familia china en Cuba, del Barrio Chino tengo mucho material recompilado
EG. Bueno Zoé Valdés ha escrito sobre eso
MB. ¿Ah sí?, no lo he leído.
EG. ¿O simplemente no lo ha querido leer?
MB. No, ya la he leído a ella, pero ese libro no, no sabia que había escrito sobre los chinos. Hay otros escritores cubanos que han escrito sobre los chinos, como Leonardo Padura, pero yo quiero escribir una novela grande, de una familia china en Cuba, como aquella famosa novela del Barrio Chino.
EG. El Barrio Chino de la calle Zanja
MB. aquella del chino Tang en el Barrio Chino que era una novela que me gustaba mucho, escrita en los Estados Unidos en el Chinatown Un día quizás lo haré si tengo el tiempo y la salud para eso.
EG. Usted acaba de mencionar a Leonardo Padura que emerge como un novelista muy prolijo en los últimos años
MB. Si es muy trabajador, es muy prolifero, es una novelística yo creo que muy interesante, crea un personaje que es el detective Mario Conde y ha escrito también una novela sobre la homosexualidad y él abarca un espectro muy amplio muy interesante y a mi me parece que está en primera línea.
EG. Hablando de escritores y de temas transgresores, Pedro Juan Gutiérrez ha escrito un grupo de libros que rozan entre el escándalo y a otros les produce una gran urticaria ¿qué opinión tiene Usted sobre esta literatura que algunos llaman sucia?
MB. A mi no me produce ninguna urticaria, a mi me parece que es una gran inquietud porque realmente se dice que él es el Bukwoski cubano. Bien, yo me he leído a Bukwoski y hay puntos de contacto, pero la textura que él refleja en su literatura es muy rica, es muy realista, y alguien le llama realismo sucio, y la gente tiene la manía de ponerle etiquetas he iconos a las cosas
EG. ¿A Usted le gustan los libros de Pedro Juan Gutiérrez?
MB. A mi me gustan, yo los disfruto mucho, me parece que son muy realistas y reflejan un aspecto de la realidad cubana que hay que mostrar. Yo acabo de escribir ahora algo con lo que gané el premio Juan Rulfo, un cuento largo que es casi una noveleta, "Fátima, la reina de la noche"
EG. Ahora yo me pregunto
MB. tiene esa tesitura porque es un monólogo de un travesti en Cuba, que es un fenómeno que ha surgido recientemente con bastante fuerza en Cuba.
EG. Pero yo me pregunto, ¿por qué le llevó tanto tiempo a la literatura cubana zafarse de tantos pacatismos para abordar los temas de la realidad?
MB. Bueno, la realidad hay que digerirla, hay que profundizar en ella y no ha sido malo que haya pasado el tiempo, los productos ahora salen más decantados. Yo en los años sesenta o setenta no hubiera escrito Fátima comprende que ahora - dicho sea de paso, se está llevando al teatro en Cuba - pero me parece que la misión del escritor es abrir la caja de Pandora la literatura no es aquella idea romántica que tenia Platón de la belleza por la belleza de la educación, del didactismo. La literatura es reflejar todo lo bello y lo supuestamente feo que también se instala en una categoría estética y creo que en ese sentido los cubanos, los escritores cubanos de mi generación y los más jóvenes, han sabido entrar en ese mundo tan complejo y tan variopinto, para utilizar un españolismo.
EG. Para decirlo de alguna manera, ¿la literatura cubana se ha desnudado para siempre de moralinas?
MB. Yo creo que absolutamente. No solamente la literatura cubana, sino también los estudios de sexología, los de sociología, yo creo que una figura como Mariela Castro Espín ha abierto muchas brechas en ese sentido.
EG. Yo le he preguntado al presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular cubana, Ricardo Alarcón, precisamente por el cómo por primera vez una persona que no pertenece a la alta dirección oficial cubana habla de temas políticos, de la salud de Fidel, de posibles transformaciones. ¿Qué es Mariela en la realidad cubana, cómo la ve Miguel Barnet? Yo no le voy a decir lo que me dijo Ricardo Alarcón que dio una respuesta muy amplia, me gustaría saber ¿cómo ve Miguel Barnet esta forma de Mariela de participar, casi como vocera, pero no oficial, de Cuba en distintos Foros?
MB. Yo no se si es oficial o no, yo no se si es una vocera o no, yo solo se que es una gran científica y que todos sabemos que es la hija de Raúl Castro y de Vilma Espín y para mi merece, de hecho, por venir de esa estirpe tan valiente, tan decorosa, merece mucho respeto, pero es que además de eso, ella lleva el mensaje de la ciencia a la sociedad cubana.
EG. Los más críticos del proceso cubano si bien aplauden esto no dejan de olvidar aquella época en que fueron las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP,) yo se que esto se ha debatido en Cuba, ¿qué consenso, si es que hay consenso, hay entre la intelectualidad cubana en una mirada hacia aquel período de las UMAP?
MB. Ese periodo de las UMAP de los años 64 ha tenido una mirada quizás tardía, quizás todos nos demoramos mucho en el exorcismo de aquella etapa que fue una etapa negativa, negra, una etapa oscura y yo lo que creo es que hay que siempre estar a favor del equilibrio. Me acuerdo de aquella película "Calle Mayor'' de Bardem***, de aquel personaje que se ponía frente a la ventana y decía el equilibrio ¡qué importante es el equilibrio!... y yo creo que en este momento la sociedad cubana está en ese estado de equilibro de ver las cosas con objetividad, con serenidad y con profundidad. Me alegro mucho de que sea así, en estos debates, en estas guerras cruzadas, de estos fuegos cruzados de e-mails que han tenido lugar en Cuba con el tema del llamado "quinquenio gris'' que para algunos fue un quinquenio visto con benevolencia, pero para otros - como para mí - fue un decenio negro
EG. ¿Usted fue víctima de ese período gris que no se sabe cuánto duró, que hoy lo califican, como es el caso de Amuchástegui, que dice que fue un debate de ideas porque tampoco en la posición oficial había posiciones netamente heterodoxas u ortodoxas, sino que había de todo y Usted sufrió esto?
MB. Si claro que lo sufrí.
EG. ¿Y cómo alguien que lo sufrió pudo decantar y resolver?, cuénteme ¿qué sufrió?
MB. Por mi amor a Cuba y por mi confianza en mi país, por mi confianza en la revolución cubana, por mi creencia profunda en el socialismo, por todo eso yo resistí y estoy aquí y sí sufrí, pero a mí no me gusta lucrar con eso.
EG. ¿Y sufrió mucho?... sin que lo vea como un lucro, como una exhibición de las heridas
MB. Lo suficiente como para que haya dejado una huella en mí, pero no una huella de rencor, no dejó rencor, odio, porque mientras esto estaba ocurriendo yo me abroquelé en mis estudios, me refugié en la literatura, en la pesia. Fíjate que en aquella época yo escribí "Canción de Rachel", "Gallego", escribí "Claves por Rita Montaner", muchas cosas, ¿no? A mi Cuba me salva siempre.
EG. ¿Y tuvo protectores como Nicolás Guillén o Alejo Carpentier?
MB. A mí Cuba me salva siempre
EG. ¿En esa época Guillén y Carpentier lo salvaron?
MB. Bueno, Carpentier apoyó mucho mi obra
EG. ¿Y tal vez por ellos Usted no llegó a ir a la UMAP?...
MB. No, yo no tenía por qué haber ido a la UMAP, yo no era un marginal o ...
EG. Otros tampoco y fueron
MB. Ya, pero yo no creo que nadie me salvó, o sí, quizás me salvó Eleguá
EG. ¿En sus noches más oscuras alguna vez pensó abandonar Cuba, irse de Cuba?
MB. ¡Tú me haces cada pregunta! conociéndome como tu me conoces, tú sabes que eso nunca ha pasado por mi mente y no porque yo crea que sea un gran mérito, no porque yo no pueda entender o justificar a muchos que se fueron de Cuba y
EG. Esa era la siguiente pregunta ¿como usted cataliza la relación entre los que se fueron y los que se quedaron?
MB. Yo respeto a las personas que se fueron de Cuba porque se sintieron insatisfechas o se sintieron arrinconadas o tristes que no fue el caso tuyo, porque tu no estabas nada arrinconado, ni triste, tu eras un rostro de la televisión cubana en el momento en que te fuiste
EG. no, hacía dos años que no tenía el programa
MB. Bueno, no se, hacia dos años que no tenias el programa quizás por otras razones, pero a ti todo el mundo te recuerda en Cuba y te conoce.
EG. Bueno eso es muy bonito pero realmente en la televisión hacia dos años que estaba afuera, o sea, de mi trabajo, de lo que yo sabia hacer.
MB. Claro, es que tú eres muy malcriado, muy majadero
EG. Pero eso es bueno también
MB. Si, claro pero en fin tú eres un muchacho listo y haces muy bien en ser así
EG. Miguel, vamos a la proyección de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, (UNEAC), a partir de este próximo congreso. El presidente del comité organizador dijo que Usted está asumiendo prácticamente la organización de este evento ¿a dónde va en los nuevos tiempos la Unión de Escritores y Artistas de Cuba?
MB. Bueno, el presidente de la comisión organizadora de este congreso es una persona a la que yo admiro y respeto profundamente y ya se está incorporando, ya se está recuperando, yo he tenido que asumir por un período la presidencia en funciones de este congreso pero en verdad soy el vicepresidente primero.
EG. Si y a Usted no le interesa un cargo de ese tamaño, ¿verdad?
MB. Si, no me interesa y eso lo sabe todo el mundo, no lo necesito porque como tú comprenderás eso implica más trabajo, más obligaciones, tengo la Fundación Fernando Ortiz, tengo mi propia obra, tengo mis invitaciones, mis viajes y eso podría limitarme la movilidad y a mi me gustaría que lo que me quede de vida yo pueda moverme hacia donde yo quiera, libremente.
EG. En medio del debate
MB. Pero quiero decirte que este séptimo congreso va a ser mucho más importante que el sexto congreso. El sexto congreso se dio en un período llamado "período especial'' que yo no se si hemos superado o no, algunos dicen que estamos saliendo de él, ojalá, pero en este congreso las ideas se han madurado más, se han canalizado muchos temas por otras vías, por otras instituciones como la propia Fundación Fernando Ortiz, el centro Juan Marinello, el Ministerio de Cultura y el debate va a constar de temáticas muy variadas porque son trece comisiones las que se han creado a nivel nacional, por ejemplo: la comisión de cultura y sociedad, la comisión de economía de la cultura, la comisión de los medios, de ciudad y urbanismo, de reclamaciones son muchas comisiones.
EG. Hace años atrás yo fui miembro de la UNEAC y recuerdo que si bien no era una élite, el acceso a esta organización era bastante difícil, ¿se ha convertido en una organización más representativa, más masiva?
MB. La UNEAC es una organización electiva, se eligen las figuras del arte y de las letras, las más representativas, no es una organización de masas.
EG. Los intelectuales que estamos fuera y que fuimos miembros de la UNEAC, los que han abandonado el país ¿de alguna manera la Unión Nacional de Artistas y Escritores de Cuba los sigue reconociendo como parte o quedan excluidos?
MB. Bueno, depende. Los intelectuales y artistas, que es el caso de muchos pintores y músicos que están fuera de Cuba, que cotizan la membresía en la UNEAC y que visitan Cuba con frecuencia, son miembros legítimos y miembros de número de la UNEAC.
EG. O sea que si yo fui miembro de la UNEAC y comienzo a mandar la cotización y visito Cuba con frecuencia
MB. Eso tendrías que preguntárselo al presidente de Cine, Radio y Televisión.
EG. Y también al presidente de los Estados Unidos, porque también estoy violando el embargo
MB. Ah, bueno, yo no se cuál es el diálogo que tú tienes con ese Señor
EG. No, No, ninguno Miguel, hablando del debate que se está produciendo en Cuba en estos momentos por Internet, que se ha convertido en algo soterrado pero con una tremenda dinámica, aparecen declaraciones de algunas figuras, de una ex embajadora de Cuba cómo Soledad Cruz que en una época fue de una línea muy dura, aparece ahora con un pensamiento totalmente reformista. ¿Esta es una posición política de background que va filtrando ideas para metabolizar cómo se digieren?, ¿qué pasa con estos debates políticos?
MB. Yo creo que todos tenemos derecho a hablar
EG. ¿O sea, que estas posiciones son consentidas?
MB. y a debatir, estamos debatiendo las ideas y no a las personas y todo el mundo tiene derecho a expresar sus ideas, siempre que no sean ideas lacerantes, que vayan a la destrucción de un país, de un sistema, yo creo que la gente tiene derecho a dar su criterio, yo respeto todos los criterios. Claro, me reservo la opinión sobre algunas personas que opinan y que ahora se han montado en el carro del libertinaje de Internet Los seres humanos tienen derecho a cambiar de opinión, pero los que en algún tiempo fueron de una línea dura durante la década del 60 y el 70 que ahora de pronto se inventan una historia muy edulcorada yo en esas personas no creo, pero ese soy yo, ese soy yo.
EG. Miguel, en la Asamblea Nacional donde Usted es parte, ¿por qué municipio Usted es delegado, por Trinidad o por Guanabacoa?
MB. ¿Por qué tú estás tan enterado?... te las sabes todas
EG. Este es mi trabajo Miguel y hasta me pagan por esto.
MB. Pues mira, yo estoy orgullosísimo de haber sido elegido tres veces a la Asamblea Nacional del Poder Popular, por una gran mayoría de votos. Primero por Trinidad, siempre por municipios históricos, por municipios que tienen que ver con la identidad de la nación cubana y ahora por Guanabacoa.
EG. Venga acá, déjeme preguntarle algo, ¿esa elección suya tiene algo que ver con sus ancestros o con sus deidades?, tengo entendido que Usted es un hombre muy religioso en materia africana
MB. No, yo no soy religioso, yo soy agnóstico
EG. Pero bueno, también Usted lo mismo ha dicho que es agnóstico como que cree en todo
MB. Bueno los agnósticos tenemos que creer en todo para dudar de todo.
EG. Bueno, nos vamos al tema del debate intelectual dentro de Cuba, o sea, al debate de las transformaciones cubanas. Raúl Castro tanto en la Asamblea Nacional como en el pasado 26 de Julio habló de reformas y de cambios estructurales, es la primera vez que en Cuba se utiliza la palabra cambios estructurales públicamente.
MB. Mira yo no se hasta dónde van a ir esos cambios, no se hasta dónde, pero cualquier cambio que haya en Cuba y es todo lo que te puedo decir, y ahora se está estudiando, se están haciendo debates en toda la isla, se está debatiendo el discurso de Raúl Castro el 26 de Julio, cualquier cambio que se produzca en Cuba de carácter estructural, debe ser, pienso yo, para mejorar el socialismo, estamos hablando del siglo 21, en Cuba no queremos un capitalismo salvaje, un capitalismo neoliberal, queremos mejorar el socialismo.
EG. Pero tampoco me parece que están apostando por un socialismo dogmático como en el pasado, anquilosado, o sea, se reconoce un anquilosamiento de las relaciones incluso con las bases del pueblo.
MB. Bueno, se está propugnando por un socialismo más abierto, más flexible, más democrático y más revolucionario, dicho en otras palabras, más socialista.
EG. Se ha anunciado un estudio de propiedad y se piensa que pudiera abrirse lo que surgió a principios de los años 90 y que después fue borrado de un plumazo, parece que regresan los paladares, las licencias, que Usted pueda vender su casa, su carro ¿Usted cree que eso es posible?
MB. Yo creo que muchas de esas cosas serán posibles
EG. Esta pregunta que yo le hago a Usted es personal porque Usted un día me dijo
MB. Pero es que son preguntas que se le hacen a un ¡yo soy un intelectual, yo soy un artista!...
EG. Sí, pero Usted me dijo hace 10 años que quería abrir una dulcería, que quería vender dulces a las personas que estaban amargadas yo me pregunto, ¿no la ha abierto por las limitaciones para abrir cosas privadas?
MB. Si tengo oportunidad de abrirla, yo la abro, sobre todo para brindar flan de calabaza que es tan rico
EG. ¿Y a quién le brindaría flan de calabaza?
MB. Bueno, tú sabes, yo no tengo una visión demasiado cristiana de la vida, yo se lo brindaría solamente a aquellas personas que han sido leales a sus principios y a su vida
EG. Decía un importante
MB. pero si creo que hay que estar cerca de los amigos para conocerlos bien y para poder poner nuestros puentes de plata hay que estar también cerca de los enemigos. En eso me parezco un poco al Padrino, tengo un poco la filosofía del Padrino.
EG. Miguel, Usted pasó de ser percibido como un intelectual, como un antropólogo, como un poeta y ahora siempre buscan en Usted, sobre todo quienes no le quieren bien, la arista política de su participación en la revolución cubana. Yo me pregunto: un escritor, porque Usted insiste en que se le vea como un escritor, debe funcionar como un órgano y un órgano hace las funciones de un aura
MB. Mira, yo no insisto en nada que se me vea como se me quiera ver
EG. ¿Pero Usted no cree que un escritor solo debería escribir y ya?
MB. Bueno, yo creo que la misión principal de un escritor, de un antropólogo y de un poeta es escribir, pero si esa literatura ha sido una producción que ha tenido, digamos, aristas ancilares que han tocado la sociedad y la política pues quiero que se me vea así también, porque yo creo que soy un escritor puro, pero soy también un escritor con una vocación política y no me abochorno de eso, no me avergüenzo de eso, de ser un escritor de la revolución cubana.
EG. Sin embargo Usted nunca se ha declarado ni marxista, ni comunista.
MB. No, porque es que yo no soy militante de ningún partido.
EG. Pero es que Usted tampoco profesó nunca ni el marxismo, ni el comunismo, Usted tuvo una posición revolucionaria pero no marxista, ni comunista.
MB. Yo soy un escritor cubano que ha propugnado siempre por una visión integral, plena y dialéctica de la identidad cubana y respeto todas las fuentes de la identidad cubana. Entonces como no pertenezco al partido y como hay un solo partido y con ese tenemos ¡si hubiera dos o tres yo no se qué sería de nosotros!... pero bueno, hay un solo partido y yo nunca he sido militante del partido y eso no quiere decir que yo no sea un marxista, yo desde el punto de vista como antropólogo, de mi visión de la historia, si creo en la visión histórica del materialismo histórico.
EG. ¿Qué influencia positiva Usted ve en la posibilidad de que los cubanos que vivimos fuera de Cuba podamos - claro que ahora nos lo prohíben las restricciones norteamericanas - de tener un contacto permanente con nuestra cultura, con nuestro país de origen?, ¿en qué nos puede beneficiar y como podemos retroalimentarnos?
MB. Yo no se cómo pueden vivir sin esa retroalimentación, no lo entiendo y me cuesta mucho trabajo, me parece que es muy doloroso y muy dramático y quizás esa sea una de las razones por las cuales nunca pasó por mi mente irme de Cuba, porque toda la fuente de inspiración de mi obra, mi cantera de ideas y motivaciones están en Cuba, entonces llueva truene o relampaguee yo siempre viviré en Cuba.
EG. ¿Usted ve entre nosotros cada vez más una relación normal entre las nuevas generaciones de cubanos que estamos fuera con el país?
MB. Es lo que yo deseo, es mi aspiración, es lo que yo deseo. Los cubanos bien intencionados, los cubanos de buena voluntad y los cubanos que incluso quieren invertir en Cuba.
EG. ¿Usted vería bien que la familia cubana de adentro invierta con la familia cubana de afuera?MB. Yo lo vería bien, pero claro, eso no depende de mí, yo no tomo esas decisiones.
EG. ¿Usted no tiene familiares fuera de Cuba?
MB. Si, yo tengo.
EG. ¿Y le ayudarían con lo de la cafetería?
MB. Lo de la cafetería es una boutade, no vengas ahora a coger el rábano por las hojas
EG. Usted pertenece a una generación que vivió dos momentos importantes: la época revolucionaria y después en los años 80 la de las ventajas económicas, pero hay una generación que es tal vez muy mayoritaria en Cuba que no vivió ninguna de las dos etapas, nace en el "período especial'' o un poquito antes, solo conocieron restricciones, apagones, limitaciones, no tienen la memoria de ese usufructo del principio, ni la épica tampoco, ¿cómo Usted cree que la revolución cubana va a poder transmitirle a esas personas el ideario que ha mantenido a la revolución?, ¿cómo esos jóvenes que no tienen referencias, que les tocó vivir de entre lo duro lo más duro, van a saber?
MB. Eso siempre ha ocurrido así en la historia, en otros procesos, ha ocurrido así en el mundo entero, en Europa ocurrió así después de la Segunda Guerra Mundial, la gente que no vivió la Segunda Guerra Mundial no tenía esas referencias.
EG. Pero Europa se transformó después
MB. Si, se transformó y ahí surgió el existencialismo y otras tendencias. Yo si quisiera que todos los cubanos comprendieran y tuvieran de alguna manera un conocimiento. Quizás es un deber de mi generación y de anteriores a la mía, llevarles ese mensaje a la juventud. Yo creo que de todas maneras todo empieza por el amor a la patria aunque esto parezca vagneriano, el amor a la patria, el que proclamó Carlos Manuel de Céspedes y Martí El que siente ese amor a la patria y ese respeto por la cultura de la patria y la patria es no solamente la humanidad como dijo Martí, la casa donde uno vive, es la familia que uno ve a diario y son también las ideas humanistas cuando Martí habló de que patria es humanidad, no se refería a que la patria es el mundo entero, se refería a la patria de valores humanistas, que eso es muy importante y yo creo que la revolución tiene muchos valores humanos respetables y creo que nuestra misión más emergente, más urgente, es la de inculcar esos valores a las nuevas generaciones.
EG. Miguel, como historiador, ¿qué opinión le merece la revitalización después de 40 o más de 40 años de silencio sobre la figura de Eduardo Chibás?
MB. Yo siempre he tenido muy presente a Eduardo Chibás, ¿tú sabes por qué?... porque de niño escuchaba los discursos de Eduardo Chibás y aquella arenga, aquellos discursos de barricada, aquella hora de radio, yo creo que era a las 8 de la noche mi mamá y mi papá la escuchaban y Chibás en una ocasión, siendo yo un niño, habló de Antonio Guiteras, fue la primera vez que yo oí el nombre de Antonio Guiteras Holmes y así fue como después me enteré, investigando, ya más adolescente, con el triunfo de la revolución, quién fue esa figura extraordinaria que fue Antonio Guiteras, uno de los hombres más importantes en la historia política de Cuba
EG. 29 años y ya era ministro
MB. Uno de los hombres más importantes en la historia de Cuba, un hombre que trató de hacer cambios radicales y que no pudo por el populismo, por la demagogia, por la cobardía de Grau y todo el séquito que tenía a su alrededor y a partir de ahí yo respeté a Chibás, cuando me enteré bien de quién era Antonio Guiteras y cómo él lo tenía como un modelo, como un paradigma de las luchas sociales, de las reformas sociales en el país, entonces simpatizo con Chibás.
EG. ¿Cómo Usted explica que la historiografía cubana lo borró por 40 años, qué lectura hacer? y ahora lo reincorpora, ¿qué lectura hacer en los dos casos?
MB. Bueno, yo no creo que lo haya borrado totalmente.
EG. Bueno, yo me enteré de Chibás un poquito y los de después casi nada
MB. Pero siempre se ha hablado de Chibás
EG. ¿Pero, por qué no se le dio el lugar que se le está dando ahora?
MB. Porque ahora se está conmemorando el centenario de
EG. ¿Y esto envía un mensaje de reinterpretación de la historia?... porque tengo entendido que también hay una búsqueda de Levi Marrero y de Ramiro Guerra, en otros órdenes, ¿no? y del propio Jorge Mañach al cual se le está tratando de dar el lugar que lleva.
MB. Yo creo que todos tienen su lugar en la historia de Cuba y hay que respetar ese lugar, como hay que respetar el lugar de Chibás, y por supuesto el lugar de Antonio Guiteras, hay que respetar el lugar importantísimo que ocupa Fidel Castro en la historia de Cuba y quien no tenga esa visión y quien no sienta ese respeto y quien quiera venir con un sable a cortar cabezas ese está equivocado, porque ese no es el sentimiento del pueblo de Cuba.
EG. Como Usted no es militante del Partido Comunista de Cuba y como no existen otros partidos pero si admitieran otros como el ortodoxo, ¿Usted se convertiría en ortodoxo?
MB. No me parece, ese partido ya tuvo su época y a mi me gusta mucho
EG. ¿Manda un mensaje eso fue una boutade mía manda un mensaje de transformación de pensamiento la reinserción de Chibás?
MB. Yo creo que sí, manda un mensaje de reintegración, como tú has dicho, un mensaje de reconocer el papel que jugaron algunas figuras que no fueron socialistas, que fueron reformistas y que contribuyeron a la conciencia de la cultura cubana, de eso que Fernando Ortiz llamó cubanía, que es la condición de ser cubano.
EG. ¿Esto podrá pasar con artistas e intelectuales vivos que no viven en Cuba pero que tienen una obra de gran valía?, estoy pensando tal vez en algunos muertos, tal vez Cabrera Infante, pero tal vez algunos vivos como Paquito Rivera, o sea, ¿podría comenzar Cuba a abrir un abanico, un espectro, amén de las posiciones político ideológicas respecto a la obra de los creadores?
MB. Yo creo que sí, siempre que no sean posiciones recalcitrantes, que no sean posiciones destructivas.
EG. ¿Pero pudiera haber un análisis solo sobre la obra del creador?
MB. Yo creo que si, que vale la pena hacerlo. De hecho, la literatura cubana admite la presencia de muchos escritores que no están en Cuba, que son escritores que no residen en Cuba, se les hace un dossier en "La Gaceta de Cuba", en la revista "Unión'' a figuras que no viven en Cuba y () se ha dedicado durante más de 20 años a rescatar esos nombres.
EG. Miguel, hay un tema y no se lo pregunto como diputado, ni como nada, sino como simple observador de la realidad cubana. Aparecen anuncios de transformaciones económicas y de cambios estructurales por parte de Raúl Castro y aparece un debate, sin embargo aparece un artículo de Fidel en el día de ayer donde habla de los suprarevolucionarios donde critica algunas formas que es lo que la gente interpreta como cambios en la proyección económica. ¿Hay un debate en la dirección cubana sobre esto?
MB. No puedo hablar sobre esto porque desconozco eso, estoy aquí en Montreal y ni siquiera he leído el artículo.
EG. ¿Usted siente que Raúl Castro está gobernando en Cuba y que ahora mismo quien gobierna es Raúl Castro?
MB. Yo creo que en Cuba gobierna Raúl, gobierna Fidel, gobierna el partido, no obierna un solo hombre y no me hagas esas preguntas porque tú sabes que yo soy un artista y no estoy en ese marco y no sé.
EG. Vamos a los escritores para terminar Le voy a dar nombres de escritores que estuvieron cerca de Usted por una u otra razón. Usted devuélvamelo con algún comentario, es casi como con un bordadito Nicolás Guillén.
MB. Nicolás Guillén, profundo, escritor caribeño, un hombre de plena conciencia social y uno de los más grandes poetas que ha dado Cuba en todas las épocas.
EG. Dulce María Loinaz.
MB. Desde su encierro voluntario fue como un ave que voló por todo el mundo.
EG. Reinaldo Arenas.
MB. Una gran tristeza en lo personal, un escritor de gran fantasía, de gran imaginación, pero muy enajenado, demasiado.
EG. Antón Arrufat.
MB. Un hombre lúcido, muy lúcido, nada frío, todo lo que tiene de satírico es por su timidez, pero un brillante ensayista y creo que un escritor necesario.
EG. Pablo Armando Fernández.
MB. Si fuera un ave, un pájaro, tendría miles de alas.
EG. Lisandro Otero.
MB. Un hombre interesante, un hombre polémico, uno de los grandes novelistas de Cuba, un hombre plagado de contradicciones, con una obra importante, creo que en este momento si fuéramos a hacer un resumen de la novelística cubana, para mí es el novelista más importante.
EG. Zoé Valdés.
MB. ¿Por qué me preguntas sobre Zoé Valdés si tú sabes lo que pienso de ella?
EG. Para que dé una frase
MB. No, no quiero molestar a nadie
EG. Carlos Victoria.
MB. No he leído su obra, lamentablemente, pero me han hablado bien de él, creo que es un buen escritor, me gustaría leer su obra porque no la he leído.EG. Miguel Barnet.MB. Un fabulador, un sobreviviente. .
EG. Muchísimas gracias, Miguel. Y ahora para terminar, una frase bien reconfortante para los cubanos de afuera y los de adentro, para todos por igual y que sirva para terminar la entrevista
MB. Pues yo creo que la salvación nuestra, tanto de los que estamos en la isla como de los cubanos que están fuera de la isla es repensar a Martí y amar por encima de todo a Cuba, por encima de todo, de nuestras contradicciones, de nuestras diferencias, amar a Cuba. Si se ama a Cuba, la mitad del camino ya está salvada.
EG. Miguel, gracias por conceder esta entrevista los pañuelos, los famosos pañuelos que usted usaba ¿ya no le gustan?... veo que no trae ninguno puesto
MB. Es que no hace tanto frío, pero traje uno, ahora lo que tengo es una colección de corbatas que me han regalado
EG. Muchas gracias, Miguel.

Notas

* El museo Guggenheim de Nueva York es el primero de los museos creados por la Fundación Salomón R. Guggenheim, dedicada al arte moderno. Fue fundado en 1937 en Upper East Side, NY. Es el más conocido de todos los museos de la fundación, y muchas veces es llamado simplemente "El Guggenheim".Al comienzo fue llamado Museo de pintura no-objetiva, y fue fundado para exhibir arte vanguardista de artistas modernos tempranos como Kandinsky y Mondrian.En 1959 se mudó al lugar donde se encuentra ahora (la esquina de la calle 89 y la 5a Avenida, frente a Central Park), cuando se completó el edificio diseñado por el arquitecto Frank Lloyd Wright.

** Premio Juan Donoso. Este Premio, organizado por la Universidad de Talca y auspiciado por Santander Santiago, será otorgado, por un jurado internacional, a la obra de un destacado escritor de las letras iberoamericanas, en el marco de la Feria del Libro de Talca, Región del Maule, Chile.La Feria del Libro de Talca se ha transformado en uno de los acontecimientos culturales más relevantes realizados en la Región del Maule. Esta actividad congrega una buena parte del quehacer literario nacional y algunas visitas extranjeras.Integra a casas editoriales, libreros, profesionales del libro, escritores, académicos y críticos literarios, en actividades relacionadas con exhibición de textos, presentaciones, encuentros literarios y concursos. Junto a ello se desarrolla un amplio programa de actividades culturales.

*** Calle Mayor, película del Director español Juan Antonio Bardem. En la primavera de 1956 los habitantes de la ciudad de Logroño vieron alteradas sus vidas rutinarias con el rodaje de la película "Calle Mayor".Fue todo un acontecimiento en los años oscuros del franquismo logroñés. La plaza Mayor y la calle de "Portales'' se convirtieron en un plató natural para rodar esta película de J. A. Bardem.Consiguió el "Gran premio de la Crítica Internacional'' en la XVII Mostra de Venecia. Es la historia de una muchacha provinciana, víctima de la broma de un señoriíto gamberro. La muchacha ve morir los años y languidece dentro de la casa.La calle Portales, la Rúa Vieja y la Plaza de los Héroes del Alcázar son los escenarios naturales. Los protagonistas José Suárez y Betsy Blair, y los logroñeses los extras coyunturales. El director Juan Antonio Bardem, quien fue llevado a la cárcel después de una manifestación estudiantil el 9 de febrero de 1956, estrenó su película justamente en ese mismo año.

sábado, 15 de diciembre de 2007

¿CULTURA SIN DEBATE?

Por Jesús Adonis Martínez Peña
y Ariel Montenegro Valhuerdi

A juicio de muchos, la crítica sincera es la vía para visualizar los problemas y poder solucionarlos. Al parecer esta es una aspiración insatisfecha entre los universitarios de hoy.

Esta es una imagen común, casi recurrente. Un grupo de jóvenes universitarios, al salir de su facultad, discuten con pasión en una esquina cualquiera. Los temas se mueven desde el evento deportivo de ocasión y las ambiciones personales hasta la realidad cubana actual y el futuro de la Revolución. Las opiniones son múltiples, como la sociedad misma. Quizás no lleguen a un acuerdo. El propio acto de polemizar ya los define como actores sociales críticos.

Las universidades en el mundo entero se han caracterizado por constituir centros formadores de opinión y parte de la conciencia crítica social. En Cuba, particularmente la Universidad de La Habana (UH) —sobre todo a partir de los años 20 del pasado siglo—, posee una rica historia donde resaltan el enfrentamiento a los males de la República Neocolonial y una gran autonomía de pensamiento. A lo largo de estos años, la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) ha desempeñado un papel relevante.

Después del triunfo revolucionario de 1959, en la Isla comenzó una democratización educacional y cultural que amplió la afluencia a las aulas universitarias. Surgieron nuevas casas de altos estudios y la composición de esta enseñanza se hizo más diversa.

Algo para debatir

En la escena universitaria, por supuesto, coexisten intereses generadores de opiniones e ideas acerca de asuntos medulares para la Cuba contemporánea, que normalmente deberían ser canalizados a través de la polémica.

Para Luis Gómez Suárez, máster en Ciencias Históricas e investigador de Políticas yMovimientos Juveniles, del Centro de Estudios sobre la Juventud (CEJ), «entre los universitarios hay una gran inquietud y se debate sobre los temas económicos, políticos y sociales de la actualidad. Por lógica es así, el estudiante de este nivel es un hombre o mujer que está accediendo a lo último del pensamiento mundial y que, como parte de ello, choca con los problemas que enfrentan la humanidad y el país. Eso lo lleva a debatir.

«La juventud universitaria tiene un alto nivel de cuestionamiento con disímiles matices. Este puede ser positivo o negativo, constructivo o destructivo; puede ser francotirador; originarse desde dentro de la Revolución, fuera de ella o sencillamente al margen», afirma el especialista.

En opinión del investigador, si bien en universidades tradicionales como la UH existe un mejor clima de debate que en las demás sedes, gracias a una cultura universitaria más arraigada y un mayor número de influencias, este es todavía insuficiente.

El debate mayormente prolifera en ámbitos informales, como grupos de amigos o compañeros de clases. Sin actas, presiones o compromisos institucionales fluye la discusión, pero muchas veces allí se queda, pues tampoco existen mecanismos para canalizar las inquietudes. Estos encuentros «no se rigen por ninguna regla, solo por las de la lógica y de las relaciones interpersonales», dice el máster en Ciencias Históricas.

Discusión en la brigada

Los universitarios cuentan con una organización que debe representarlos: la FEU. Sin embargo, en relación con esto todavía asoman inoperancias. «(...) cuando ante el VII Congreso (de la FEU) revisamos nuestro trabajo, concluimos, con espíritu crítico, que hemos dejado a un lado, por varias razones, los mecanismos que nos ayudan a conocer cómo piensa la gente, aunque en el fondo lo intuyamos», aseguró el presidente nacional de la Federación, Carlos Lage Codorníu, en una entrevista anterior para Alma Mater.*

En este sentido pesa la no existencia de una cultura del debate de apreciable magnitud en algunas brigadas, opina el especialista Gómez Suárez; y enfatiza que: «por el contrario, las organizaciones deben ser para potenciar la pluralidad de opiniones.

«Históricamente hablamos de la concepción del Che de crear un hombre nuevo. Pero no como con un cuño. Ese hombre debe caracterizarse, entre otras cosas, por su participación decisoria y por una capacidad crítica muy acentuada; porque para legitimar cualquier poder es necesario el consenso, al cual se llega mediante el debate», recalca el investigador.

«En mi facultad, aunque siempre estamos presionados por el estudio, sí se discute. Incluso acerca de temas que incumben a toda la sociedad. Se discute dentro de las organizaciones, pero mucho más a nivel de pasillo», opina Efrén González, estudiante de Biología de la UH.

Rubiel García, responsable de Cultura de la FEU Nacional, admite que no existe un hábito de debate extendido dentro de la organización estudiantil y que la polémica sobre temas estructurales y la realidad del país es muy limitada dentro de la misma. El intercambio predomina de un modo informal.

El dirigente juvenil señala que este fenómeno en la universidad es muy heterogéneo, puesto que «existe desigualdad en cuanto al aprovechamiento de las asambleas para ejercer la crítica».

No obstante, algunos centros han sabido implementar espacios de confrontación de ideas como La Cafetera, de la Facultad de Comunicación de la UH, o Viernes al Cine, del Instituto Superior de Diseño.

«El VII Congreso de la FEU fue diferente —asegura García—. A partir de lo discutido allí, nos propusimos fomentar el debate en todas las instancias desde una óptica de tolerancia y pluralidad, más en aquellas que, como las Sedes Universitarias Municipales, todavía no cuentan con estructuras sólidas. Debemos estar siempre en Congreso».

Por su parte, Sergio Gómez, estudiante de Periodismo de la UH, piensa que «no existe técnicamente una censura, más bien se da un fenómeno de autocensura, especialmente en los supuestos espacios de debate formal. Al menos en mi brigada funcionó la asamblea del Congreso para confrontar puntos de vista, pero estas ocasiones son esporádicas y me quedan dudas sobre la viabilización de los planteamientos.

«Por momentos los estudiantes se limitan al expresar criterios porque existe la nociva percepción —a veces certera— de que las ideas expuestas dentro de la Federación no son tomadas en cuenta o no llegan hasta los niveles donde se decide», considera Yenysleydy López Fernández, de 2doaño de Ingeniería Industrial en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría.

Estos factores —consideran varios entrevistados— no permiten la legitimación de la FEU comopromotora de la crítica constructiva. Por el contrario, provocan un sentimiento de falta de compromiso y distanciamiento de la organización.

¿Se es vanguardia en la vanguardia?

«Siempre encontramos militantes que no discuten, apáticos, pero no los considero apolíticos porque sí lo hacen de manera informal. Muchos dicen lo que piensan en las asambleas, lo que pasa es que si no encuentran receptividad por parte de los dirigentes, el comité puede tornarse disfuncional», opina Uris Ros Quincoces, secretaria ideológica del Comité Primario de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) de la UH y profesora de la Facultad de Biología.

«En términos generales, la universidad es heterogénea en cuanto a la implementación del debate: en algunas estructuras de base se discute activamente y en otras el panorama es bien distinto», comenta.

La situación resulta similar en la Facultad de Ciencias Médicas radicada en el hospital Calixto García. Daritza Díaz, de 5toaño de Medicina y jefa de Actividades de la UJC, expresa que «algunos atrevidos sí hablan» en las reuniones, sobre todo si se discute de problemas internos, pero predomina la polémica de pasillos, posiblemente por cierto escepticismo alrededor de las soluciones.

«La cuestión principal radica en cómo, incluso socialmente, somos muy dados a activar mecanismos de defensa y también en que los dirigentes, muchas veces, nos cegamos ante los problemas: una especie de autocensura», asevera Ros Quincoces.

El tratamiento de temas libres y la iniciativa de que la instrucción política pase a ser el centro de cada reunión mensual, constituyen, a juicio de esta profesora, resortes para dirigir el debate desde lo informal hacia el interior de la organización. Asimismo, se busca la reactivación de las escuelas políticas desde las instancias de base.

Sobre la falta de debate en el interior de organizaciones juveniles, el investigador Luis Gómez considera que «estas se han formalizado en exceso y los jóvenes no se sienten motivados para debatir en ellas. Se han convertido en medios para dar cumplimiento a determinadas tareas y orientaciones que emanan de niveles superiores y no brotan directamente de la participación colectiva».

Polémica para todos

De particular relevancia para fomentar el debate entre los universitarios son los medios de comunicación masiva dirigidos esencialmente a la juventud.

Para Yailín Orta Rivera, periodista de Juventud Rebelde, un medio periodístico para jóvenes debe ser «un facilitador, un mediador tan dinámico como su público». Allí la polémica ha de asumirse desde «la responsabilidad, la iniciativa, el diálogo y la voluntad creadora», puntualiza.

Sin embargo, «existe un distanciamiento entre el debate generado por el joven común y su reflejo en la prensa», opina Amaury del Valle, periodista del mismo diario yprofesor de la Facultad de Comunicación de la UH. «El solo hecho de tocar temas que puedan suscitar polémica no es suficiente: hay que darle continuidad a la discusión. Es necesario confiar más en el público para cambiar la unidireccionalidad de los mensajes», considera del Valle.

Los universitarios constituyen un sector especialmente apto para asumir el reto de polemizar y dialogar a través de los medios, gracias a la preparación cultural que aportan los estudios superiores. Así piensa el periodista de Prensa Latina, Carlos Morales Valido.

«De todas formas no hay por qué tomar la página como una tribuna. Se necesitan elementos sólidos, sutileza y equilibrio», concluye.

La situación de los medios vinculados con los universitarios no escapa a ciertas tendencias que tocan al Periodismo nacional y a toda la sociedad. Al respecto, el máster, Luis Gómez Suárez, manifiesta que «la cultura de la unanimidad nos ha dañado y nos sigue afectando bajo un falso concepto de unidad revolucionaria. Estamos a favor de esta, pero así no se logra realmente. Nuestros medios no polemizan, no discuten. Es muypoco el análisis crítico».

¿Y…?

«Este es un problema que trasciende a la Universidad. La sociedad en general (la familia, colectivos de trabajo, parejas) funciona de manera poco participativa y tolerante, o sea, las cosas van bien mientras hay igualdad de criterios, pero el debate de real calidad —que solo se da cuando los puntos de vista no son tan similares y cada parte asume que puede haber de valor en la otra— abunda poco», señala Idianelys Santillano, psicóloga e investigadora del CEJ.

Por su parte, Gómez Suárez aprecia que en nuestro caso «elfenómeno viene dado también por la situación del bloqueo norteamericano y la cultura de “plaza sitiada”, la lucha interna contra los enemigos de la Revolución y errores en la búsqueda de la necesaria unidad».

«…Nuestras críticas —advertía el Comandante en Jefe Fidel Castro, el 17 de noviembre de 2005— suelen ser casi de un grupito, nunca acudimos a la crítica más amplia, nunca acudimos a la crítica en un teatro… si vamos a dar la batalla hay que usar proyectiles de más calibre, hay que ir a la crítica y autocrítica en el aula, en el núcleo y después fuera del núcleo, (…), en el municipio y después en el país».

«Debate perentorio», podría titularse hipotéticamente aquel discurso. Su escenario fue el Aula Magna de una universidad.



*Alma Mater, No. 426, julio de 2005.


Tomado de Alma Mater

LA VERDAD ENTRE TODOS

Por José Alejandro Rodríguez

La frase que preside esta celebración no es fortuita. Si algo ha oxigenado a la columna Acuse de Recibo en estos 10 años de existencia, ha sido buscar la verdad de la vida y las cosas sin distinciones ni parcialidades. Esta ventana desde la cual uno se asoma a la palpitante realidad del país, con sus luces y sombras, tiene un anchuroso espacio donde caben todos: los quejosos y molestos, esos que casi siempre invocan la propia virtud de la Revolución para reclamar sus derechos; los inquietos y pensantes; y también quienes son emplazados y deben responder reclamos, alertas y juicios de los demandantes.

A fin de cuentas, los funcionarios son también criaturas vivientes y sufrientes, más allá de su mayor o menor consecuencia con ese ideario humanista de la Revolución. Sí, una revolución que siempre conjugándolo todo en plural, tiene el desafío guevariano de descubrir todos los días, en los dramas individuales, qué falla y se entorpece en la urdimbre cotidiana; y sopesar cuándo las realidades gritan a viva voz que algo es inoperante y se vuelve como un boomerang contra los nobles propósitos.

No voy a decir ahora que nunca imaginé –ese lugar común en que se ha parafraseado hasta la saciedad el inicio de Cien Años de Soledad-, cuando Polanco aquella tarde gris, de ventiscas, me encomendó el timón de este proyecto. Claro que sí imaginaba todos los tropiezos que aparecerían en el camino; claro que íbamos a desafiar, con inteligencia, ética, decencia y valor, ajenos al francotirador desideologizado y descontextualizado, las resistencias de quienes en la esfera institucional, administrativa y empresarial, dirigen con excesivo sesgo verticalista y voluntarista; esos ciegos y sordos a los estados de opinión de la ciudadanía.

En estos 10 años, el colectivo que sostiene la columna Acuse de Recibo –más allá de la firma de este titular- ha tenido que blindarse de mucha tenacidad y de anticuerpos contra el desánimo y las resistencias. No han faltado huracanes, borrascas y vientos plataneros de aprensiones, prejuicios y acusaciones en esferas administrativas; como tampoco han escaseado los elogios y estímulos de personalidades, instituciones y de nuestros lectores, que son los verdaderos dueños y artífices de este espacio.

Si algo hemos alcanzado, es demostrar que una columna de este tipo puede sobrevivir y profundizar sus alcances ya irreversibles, en su contribución a un periodismo que demuestre su filiación revolucionaria en el tratamiento responsable y ético de tantos episodios de la vida cotidiana, donde se entrecruzan crudezas, sinsabores, emociones y sentimientos encontrados, errores, burocracia, torpezas y agudezas.

Acuse de Recibo ha sido también nuestro pequeño tributo a la democracia socialista, vista no como una exhortación retórica y consignista sin asideros en la praxis, si no vertebrada en el propio debate social, en la compleja urdimbre cotidiana. Sí, es la certeza de que no debemos dejarnos escamotear los espacios del juicio y de la crítica, los reflejos problémicos de la realidad, por intereses y manipulaciones ajenos a nuestras propias realidades. Es ese, a nuestro entender, el principal quilate ideológico de esta aventura diaria por los pasadizos de las contradicciones.

La columna es un puente, y solo ha perseguido la comunicación entre ciudadanos e instituciones, la enmienda justiciera y purificadora de las zonas tumefactas de la sociedad, y la rectificación de métodos erráticos, ineficacias, ineficiencias y mediocridades. La columna es una devota de la luz moral con que debe verse el rostro el país todos los días. Y en el sentido martiano es ecuménica y educativa. Pretende el mejoramiento humano de todos: los que preguntan y reclaman y los que responden y no siempre argumentan ni convencen.

Si ya vamos logrando que la respuesta mayoree por sobre los silencios institucionales, aún por delante nos queda el desafío de la calidad de esas respuestas: desterrar la formalidad, la simulación y la mentira en esa rendición de cuentas con el criterio ciudadano. El mandato de nuestros lectores nos impele a rechazar esos ardides y vicios con toda la elegancia posible, pero con toda la fuerza del argumento.

En esta expedición por ensanchar la democracia socialista –ora sosegada por las reflexivas calmas, ora tropelosa por las tormentas cotidianas, Acuse de Recibo no abandonará la nave ni la anclará. Y buscará la mejor brújula, la de la necesaria sabiduría y serenidad para nunca naufragar ni andar al pairo. Ese es nuestro compromiso con el país y con nuestros lectores.

Tomado de JR

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Sigamos siendo rebeldes

Palabras de Roberto Fabelo en en el ISA, con motivo de la entrega de la condición de Profesor Consultante y el diploma al Mérito Artístico a un grupo de artistas de la plástica


Hace muy poco pude ver las obras de un joven creador en las que el sujeto protagónico era la imagen de los legendarios barbudos rebeldes.
Aquella imagen más que evocación la percibí como la invocación a una rebeldía a veces perdida en la vorágine de todos los días, donde a menudo es incómodo y difícil ser rebelde y proceder en consecuencia con su carga de riesgos. Es obvio que es más cómoda la sumisión pero peligrosamente aniquiladora.

Fue la rebeldía la que convirtió este recinto de asueto de privilegiados en escenario de formación, desarrollo y creación artística y fue la rebeldía la que en su enfrentamiento a la autocomplacencia, propia y ajena, a la incompetencia, a las carencias y dogmas anestesiantes hizo más libre nuestro pensamiento en esa revolución que tempranamente conocimos dentro y fuera de nosotros mismos.

Hemos visto la vida como un proceso infinito de liberación en la búsqueda de una libertad que soñamos para todos como algo parecido a casi lo imposible en una lucha que a veces se nos presenta muy clara y nítida y otras confusa y abrumadora en toda su complejidad. Así se ha forjado también nuestra rebeldía.

En ese tránsito, en esa consecuencia de la verdad de todos y cada uno de nosotros hay aquí un grupo de creadores cuya obra y pensamiento no han perdido la rebeldía ni la imprescindible curiosidad por el nuevo conocimiento y por el riesgo necesario y han permanecido de una u otra forma, dentro o fuera de las aulas entregando sus mejores energías, vinculados al ISA en esa labor permanente de formación de nuevos talentos dando continuidad al desarrollo del arte y la cultura en nuestro país.Gracias a este centro que hoy reconoce a estos creadores al otorgarle la condición de Profesor Consultante y el diploma al mérito artístico que no solo les honra, sino que les advierte y les da crédito para seguir la contienda, para que en este mundo aún imperfecto, con causa y con cauce sigamos siendo rebeldes

Palabras de Inaguración del 29 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano

Palabras de Alfredo Guevara, Presidente del 29 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, pronunciadas el 4 de diciembre, 2007, en el acto inaugural, teatro Carlos Marx


Hermanas, hermanos de América Latina
Cinéfilos todos

Envuelto en símbolos nos llega este, nuestro 29 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Es el 40 Aniversario de aquellos días en que en Viña del Mar, en Chile, sin saberlo, virtualmente, nos descubrimos Nuevo Cine, expresión de insurgencia, redefinición, búsqueda, renovación lingüística, parte, protagonistas de la historia; y 40 años hace de la caída de Che en Bolivia, y Che es la idea convertida en acto, la coherencia máxima. Se acerca el Aniversario 200 de la primera Independencia latinoamericana. Envueltos en símbolos estamos, y Cuba, que hoy les recibe, de ese entramado es parte. A un paso del 50 Aniversario de la Revolución cubana que en 1959 permitió declararnos territorio libre de América, isla de la segunda independencia y poco después, también, inapreciable símbolo como primer territorio libre de analfabetismo. Símbolos tantos que imperiosamente obligan.

Hace ahora dos años Fidel nos dijo, y era un 17 de Noviembre, que la Revolución pudiera no ser irreversible y lo hizo en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, ámbito e inspiración iniciática del pensamiento y la acción revolucionaria cubana, allí, ante la tumba del Padre Félix Varela que pensó y diseñó la patria antes de que existiese; ese milagro moral no reconocido y que vibra en el corazón de los cubanos. Recapacitemos, estamos inaugurando el 29 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y os hablo de Cuba. Es, hermanos, amigos, cineastas de un cine obligado a siempre renovarse, día a día y de generación en generación, que no tendríamos derecho a convocarles año y año desde este territorio libre de América, este, aquel en que la segunda independencia tuvo su inicio, si no fuésemos capaces de vibrar hacia la vida conmovidos desde sus cimientos. Permitidme entonces ya que tanta licencia he recorrido, decir desde esta tribuna, que aquel Mensaje que a tanto obligaba ha tenido respuesta y que todo nuestro pueblo, pronto liberado de muy absurdas trabas y las instituciones que soñamos aligeradas y desburocratizadas, hará primero el pueblo y harán tal vez las instituciones, si es que de veras se desburocratizan, harán, repito, digno el título sin el cual derecho a convocarles no tendríamos, el de revolucionarios, el de ciudadanos comprometidos en territorio de libertad e independencia. Fue aquel un Llamado a comprender alertas. Nos decía que el inmovilismo, la cristalización, el aceptacionismo, la indiferencia, el silencio voluntario o condicionado, ese acomodamiento a la rutina y la aceptación, conducen irremediablemente a la corrupción, la corrupción del alma, la más grave. Ser revolucionario será siempre afrontar la realidad como un reto y si necesario transformarla y si necesario transformarse.

No puedo dejar por eso de decirles, hermanos de América Latina, ¡hermanos!, que en Cuba, la que hoy les recibe, estamos replanteando, precisando, serena y agresivamente, a partir de los pronunciamientos de Raúl Castro el pasado 26 de Julio, ese proceso revolucionador de la Revolución cubana a que se nos llamara el 17 de Noviembre del 2005.

En este país os recibo otra vez en medio de esa conmoción casi volcánica que son las revoluciones cuando deciden serlo siempre, sacudir adherencias indeseables y hacerlo hasta la raíz. País en el que el saber tendrá que ser divisa; en el que ya es reservorio de potencialidades que quisieran ser garantía y posibilidad del ejercicio responsable y comprometido, y ejemplos de libertad y libertades.

Este proceso revolucionador revolucionario y potenciador al que Fidel llamara, nos resitúa en la época, nos salva, estoy seguro, de ese lento morir que puede y suele ser hermosa ceremonia y acción nula.

América Latina toda, aun donde no pase nada en apariencia, siembra alboradas. No sé si así lo aprecian las nuevas generaciones de cineastas que hoy con su presencia nos invaden. Ellos traen sus mensajes, nuevos y alentadores, o quién sabe, el Festival se inicia, al final veremos. Pero algo sé de entrada, no habrá indiferencia, de eso estoy seguro.

Años vienen que serán acaso de muy duros combates. La esperanza y los sueños y los logros no llegan nunca sin complejidades, sin el despliegue necesario y a veces hasta heroico de la sensibilidad y de la inteligencia, no llegan jamás sin enemigos, sin resistencia orquestada por el imperio, por las oligarquías. Será un reto y como tal exige refinar el pensamiento, profundizarlo, dotarlo de la expresión adecuada, descubrir los resortes no tan secretos de la historia en este instante, agotando los recursos en lucha sin cuartel frente al pensamiento único, tan bien infiltrado, sabia, sutilmente en las conciencias recolonizadas.

Se trata no de responder cerrando puertas, sino de dar paso al aire fresco que no es de las rendijas cuando llega. Se trata de responder con obra y obra, creadoramente para los artistas y para las instituciones con verdaderos diseños que puedan llamarse culturales. Es desde esta dimensión del alma, desde la cultura, que toca a los cineastas expresarse.

Estos tiempos tendrán en el nuevo cine de América Latina profetas, protagonistas, cantores, pioneros, descubridores, innovadores, personajes esos que sabrán siempre develar la esencia y convertirla en arte, en poesía. Es decir, y eso creo, en protagonistas de la eficacia.

Tantos, tantos, tantos símbolos obligan, y los que ya vamos pasando lo sabemos, creo, creemos, que hay sin vacilación, firmemente, que confiar en la joven generación latinoamericana, en ese pueblo joven, en sus intelectuales, en sus cineastas, ellos sabrán construir, ejercer, honrar la vanguardia de que parte serán en nueva época.

¡Bienvenidos a Cuba!, ¡Bienvenidos!

Declaro inauguradas las jornadas del 29 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

SOCIALISMO Y CULTURA

Antonio Gramsi

[29-I-1916; I.G.P.; S.G. 22-26]


Nos cayó a la vista hace algún tiempo un artículo en el cual Enrico Leone, de esa forma complicada y nebulosa que le es tan a menudo propia, repetía algunos lugares comunes acerca de la cultura y el intelectualismo en relación con el proletariado, oponiéndoles la práctica, el hecho histórico, con los cuales la clase se está preparando el porvenir con sus propias manos. No nos parece inútil volver sobre ese tema, ya otras veces tratado en el Grido y que ya se benefició de un estudio más rigurosamente doctrinal, especialmente en la Avanguardia de los jóvenes, en ocasión de la polémica entre Bordiga, de Nápoles, y nuestro Tasca.

Vamos a recordar dos textos: uno de un romántico alemán, Novalis (que vivió de 1772 a 1801), el cual dice: "El problema supremo de la cultura consiste en hacerse dueño del propio yo trascendental, en ser al mismo tiempo el yo del yo propio. Por eso sorprende poco la falta de percepción e intelección completa de los demás. Sin un perfecto conocimiento de nosotros mismos, no podremos conocer verdaderamente a los demás".

El otro, que resumiremos, es de G. B. Vico. Vico (en el Primer corolario acerca del habla por caracteres poéticos de las primeras naciones, en la Ciencia Nueva) ofrece una interpretación política del famoso dicho de Solón que luego adoptó Sócrates en cuanto a la filosofía, "Conócete a ti mismo", y sostiene que Solón quiso con ello exhortar a los plebeyos --que se creían de origen animal y pensaban que los nobles eran de origen divino-- a que reflexionaran sobre sí mismos para reconocerse de igual naturaleza humana que los nobles, y, por tanto, para que pretendieran ser igualados con ellos en civil derecho. Y en esa conciencia de la igualdad humana de nobles y plebeyos pone luego la base y la razón histórica del origen de las repúblicas democráticas de la Antigüedad.

No hemos reunido esos dos textos por capricho. Nos parece que en ellos se indican, aunque no se expresen ni definan por lo largo, los límites y los principios en los cuales debe fundarse una justa comprensión del concepto de cultura, también respecto del socialismo.

Hay que perder la costumbre y dejar de concebir la cultura como saber enciclopédico en el cual el hombre no se contempla más que bajo la forma de un recipiente que hay que rellenar y apuntalar con datos empíricos, con hechos en bruto e inconexos que él tendrá luego que encasillarse en el cerebro como en las columnas de un diccionario para poder contestar, en cada ocasión, a los estímulos varios del mundo externo. Esa forma de cultura es verdaderamente dañina, especialmente para el proletariado. Sólo sirve para producir desorientados, gente que se cree superior al resto de la humanidad porque ha amontonado en la memoria cierta cantidad de datos y fechas que desgrana en cada ocasión para levantar una barrera entre sí mismo y los demás. Sólo sirve para producir ese intelectualismo cansino e incoloro tan justa y cruelmente fustigado por Romain Rolland y que ha dado a luz una entera caterva de fantasiosos presuntuosos, más deletéreos para la vida social que los microbios de la tuberculosis o de la sífilis para la belleza y la salud física de los cuerpos. El estudiantillo que sabe un poco de latín y de historia, el abogadillo que ha conseguido arrancar una licenciatura a la desidia y a la irresponsabilidad de los profesores, creerán que son distintos y superiores incluso al mejor obrero especializado, el cual cumple en la vida una tarea bien precisa e indispensable y vale en su actividad cien veces más que esos otros en las suyas. Pero eso no es cultura, sino pedantería; no es inteligencia, sino intelecto, y es justo reaccionar contra ello.

La cultura es cosa muy distinta. Es organización, disciplina del yo interior, apoderamiento de la personalidad propia, conquista de superior conciencia por la cual se llega a comprender el valor histórico que uno tiene, su función en la vida, sus derechos y sus deberes, Pero todo eso no puede ocurrir por evolución espontánea, por acciones y reacciones independientes de la voluntad de cada cual, como ocurre en la naturaleza vegetal y animal, en la cual cada individuo se selecciona y específica sus propios órganos inconscientemente, por la ley fatal de las cosas. El hombre es sobre todo espíritu, o sea, creación histórica, y no naturaleza. De otro modo no se explicaría por qué, habiendo habido siempre explotados y explotadores, creadores de riqueza y egoístas consumidores de ella, no se ha realizado todavía el socialismo. La razón es que sólo paulatinamente, estrato por estrato, ha conseguido la humanidad conciencia de su valor y se ha conquistado el derecho a vivir con independencia de los esquemas y de los derechos de minorías que se afirmaron antes históricamente. Y esa conciencia no se ha formado bajo el brutal estímulo de las necesidades fisiológicas, sino por la reflexión inteligente de algunos, primero, y, luego, de toda una clase sobre las razones de ciertos hechos y sobre los medios mejores para convertirlos, de ocasión que eran de vasallaje, en signo de rebelión y de reconstrucción social. Eso quiere decir que toda revolución ha sido precedida por un intenso trabajo de crítica, de penetración cultural, de permeación de ideas a través de agregados humanos al principio refractarios y sólo atentos a resolver día a día, hora por hora, y para ellos mismos su problema económico y político, sin vínculos de solidaridad con los demás que se encontraban en las mismas condiciones. El último ejemplo, el más próximo a nosotros y, por eso mismo, el menos diverso del nuestro, es el de la Revolución francesa. El anterior período cultural, llamado de la Ilustración y tan difamado por los fáciles críticos de la razón teorética, no fue --o no fue, al menos, completamente-- ese revoloteo de superficiales inteligencias enciclopédicas que discurrían de todo y de todos con uniforme imperturbabilidad, que creían ser hombres de su tiempo sólo una vez leída la Gran enciclopedia de D'Alembert y Diderot; no fue, en suma, sólo un fenómeno de intelectualismo pedante y árido, como el que hoy tenemos delante y encuentra su mayor despliegue en las Universidades populares de ínfima categoría. Fue una revolución magnífica por la cual, como agudamente observa De Sanctis en la Storia della letteratura italiana, se formó por toda Europa como una conciencia unitaria, una internacional espiritual burguesa sensible en cada una de sus partes a los dolores y a las desgracias comunes, y que era la mejor preparación de la rebelión sangrienta luego ocurrida en Francia.

En Italia, en Francia, en Alemania se discutían las mismas cosas, las mismas instituciones, los mismos principios. Cada nueva comedia de Voltaire, cada pamphlet nuevo, era como la chispa que pasaba por los hilos, ya tendidos entre Estado y Estado, entre región y región, y se hallaban los mismos consensos y las mismas oposiciones en todas partes y simultáneamente. Las bayonetas del ejército de Napoleón encontraron el camino ya allanado por un ejército invisible de libros, de opúsculos, derramados desde París a partir de la primera mitad del siglo XVIII y que habían preparado a los hombres y las instituciones para la necesaria renovación. Más tarde, una vez que los hechos de Francia consolidaron de nuevo la conciencia, bastaba un movimiento popular en París para provocar otros análogos en Milán, en Viena, y en los centros más pequeños. Todo eso parece natural, espontáneo, a los facilones, pero en realidad sería incomprensible si no se conocieran los factores de cultura que contribuyeron a crear aquellos estados de ánimo dispuestos a estallar por una causa que se consideraba común.

El mismo fenómeno se repite hoy para el socialismo. La conciencia unitaria del proletariado se ha formado o se está formando a través de la crítica de la civilización capitalista, y crítica quiere decir cultura, y no ya evolución espontánea y naturalista. Crítica quiere decir precisamente esa conciencia del yo que Novalis ponía como finalidad de la cultura. Yo que se opone a los demás, que se diferencia y, tras crearse una meta, juzga los hechos y los acontecimientos, además de en sí y por sí mismos, como valores de propulsión o de repulsión. Conocerse a si mismos quiere decir ser lo que se es, quiere decir ser dueños de sí mismo, distinguirse, salir fuera del caso, ser elemento de orden, pero del orden propio y de la propia disciplina a un ideal. Y eso no se puede obtener si no se conoce también a los demás, su historia, el decurso de los esfuerzos que han hecho los demás para ser lo que son, para crear la civilización que han creado y que queremos sustituir por la nuestra. Quiere decir tener noción de qué es la naturaleza, y de sus leyes, para conocer las leyes que rigen el espíritu. Y aprenderlo todo sin perder de vista la finalidad última, que es conocerse mejor a sí mismos a través de los demás, y a los demás a través de sí mismos.

Si es verdad que la historia universal es una cadena de los esfuerzos que ha hecho el hombre por liberarse de los privilegios, de los prejuicios y de las idolatrías, no se comprende por qué el proletariado, que quiere añadir otro eslabón a esa cadena, no ha de saber cómo, y por qué y por quién ha sido precedido, y qué provecho puede conseguir de ese saber.