lunes, 24 de septiembre de 2007

La política en su relación con la cultura.

Por Miguel Sancho

(Aquí resumo algunas notas sobre dos artículos, uno de Armando Hart y otro de Eliades Acosta)

En el prólogo al libro “Filosofía de la Praxis” (selección de los cuadernos de la cárcel de A Gramsci), Armando Hart se detiene a reflexionar en algunos aspectos centrales de la política que se relacionan con la cultura.

Aquí resumo algunas ideas que me parece esenciales:
1. Situó su enfoque [el de A. Grasci] central en el tema de la cultura. ¿Dónde está la esencia de su pensamiento? Diría, desde luego alrededor de la relación entre cultura-intelectuales, y sociedad-revolución.
2. La comunicación entre la labor de los intelectuales y la práctica social trasformadora es un tema central de la política, y que es en está y no en otra parte, donde se resuelve o complica esta problemática.
3. La política es la forma en que se materializa el pensamiento y las conclusiones científicas. La política es la práctica de sintetizar todo el pensamiento (social, económico y cultural).
4. La clave de una política revolucionaria sabia estará, pues, en promover una comunicación en el seno de los estamentos intelectuales y de todos ellos con el resto de la sociedad. Esta es una labor de cultura y su esencia es una responsabilidad concreta de la política.
5. Allí donde se interrumpió el nexo o la comunicación de las capas intelectuales entendida en su más basto alcance, y el resto de la población, significo la muerte de las revoluciones.
6. Si se produce una interrupción entre cultura y política cualquiera que sea la razón, tendrá su origen en una limitación o un enfoque equivocado de la política. Corresponde a los políticos está unidad de síntesis, y si no tiene lugar, el error no es de los artistas, de los escritores, de los médicos o de los científicos, es de la política y de los políticos.


Resumen de palabras de Eliades Acosta en el discurso por el 46 aniversario de Palabras a los intelectuales:
(Eliades Acosta es actualmente el jefe del nuevo departamento de cultura del CCPCC que se creo este año, lo cual es muy buen signo, el departamento de cultura no existió durante 21 años, a pesar de que uno de los fines del socialismo (en mi opinión el principal) sea crear una nueva cultura, .. Las deudas son muchas…Entre los mayores retos está diseñar una verdadera política cultural).

A riesgo de mutilar el discurso, sugiero volver a pasar (repasar) las siguientes ideas:
1. En su terreno [la cultura], tanto o más que en el político-ideológico, o mejor dicho, precisamente por su carácter político- ideológico, por decirlo de manera resumida, se está librando silenciosa y cotidianamente, la batalla decisiva entre Cuba y la Anti-Cuba, entre nuestra sociedad socialista y la utopía reaccionaria de la restauración capitalista.
2. Si alguna vez fue imprescindible la participación y el apoyo consensuado […] en la defensa y promoción de la cultura nacional y en la actualización de la política cultural de la Revolución, este es el momento.
3. Si alguna vez tuvo sentido luchar por la eficacia de nuestras instituciones culturales, y contra las decisiones unipersonales, las improvisaciones, la falta de estrategias públicas, coherentes y controlables, la insensibilidad, la burocracia, la incapacidad para discernir lo importante de lo secundario, lo auténtico de lo banal y lo político de lo impolítico, este es el momento.
4. Si alguna vez fue de vida o muerte dialogar, escuchar, atender y respetar a los seres humanos, artistas, intelectuales o simples ciudadanos, de primer o segundo o décimo nivel, ese momento ha llegado.
5. Debemos avanzar hacia el establecimiento de un diálogo cultural impostergable:
a. ideas de vanguardia y la tecnología más avanzada
b. propiciar la renovación del encuentro o una nueva confluencia entre vanguardia artística y vanguardia política.
c. Tenemos que propiciar, junto a la necesaria universalidad antidogmática de toda cultura auténtica, el reforzamiento y renovación de las tendencias patrióticas, socialistas, antiimperialistas, tercermundistas y anticolonialistas en la cultura nacional
d. las necesarias alianzas con todas las fuerzas, dentro y fuera de Cuba, que compartan o luchen por estos objetivos.

7. Debemos garantizar un amplio debate para actualizar y repensar los límites culturales de nuestra sociedad
8. Sin la mayor libertad posible, sin crítica responsable, sin unidad en la pluralidad, sin combatividad ante los enemigos culturales de nuestra nación, sin creatividad, sin respeto a la diferencia, sin un pensamiento teórico que acompañe a la práctica, sin debate, sin participación democrática, sin respeto al pasado histórico y al patrimonio, y sin unos medios de comunicación, y especialmente sin una radio y una televisión acordes al nivel cultural creciente de nuestro pueblo, esta batalla está de antemano perdida, o lo que es lo mismo, está en nuestras manos ganarla.
9. Especial atención merecen nuestros […] jóvenes, reflejo y reproductores de muchas de nuestras carencias del Período Especial, en cuyos hombros descansará, […] la continuidad de nuestras luchas, y a fin de cuentas, la prolongación y expansión de nuestra cultura. Nada podrá hacerse sin que antes profundicemos en sus verdaderas motivaciones, valores, paradigmas, referencias culturales o sus defectos.
10. Ser rigurosamente realistas ha de ser el primer precepto a cumplir, si de verdad nos mueve el aliento cívico y revolucionario de acometer la labor educacional que el futuro nos exige.